
El minorista de ropa británico Asos Plc apuesta por un modelo de ventas más eficiente en EE.UU. como parte de su actual programa de ahorro.
El miércoles, la compañía anunció que cerraría su centro logístico en Atlanta. A partir de la segunda mitad del actual ejercicio financiero 2024/25, los pedidos online de clientes de EE. UU. se procesarán a través del centro de distribución de la ciudad de Barnsley, en el norte de Inglaterra, así como de una instalación local “más pequeña y flexible” en EE. UU. según un comunicado.
Asos espera que el cierre tenga un efecto positivo anual en los beneficios antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización (EBITDA) del orden de 10 a 20 millones de libras esterlinas, que debería entrar en vigor a partir del ejercicio 2025/26. La empresa estimó los costes extraordinarios derivados de la decisión por ajustes de valor en alrededor de 190 millones de libras esterlinas (225 millones de euros).
El minorista de ropa destacó que Estados Unidos seguirá siendo un “mercado central” para Asos. La empresa sigue creyendo que el negocio allí puede “volver a un crecimiento sostenible de las ventas y alcanzar un margen EBITDA ajustado de alrededor del ocho por ciento a medio plazo”.



