
Estandartes, espadas, sillas antiguas, rituales aún más antiguos, pesados mantos, una unción que el mundo no puede ver y sobre todo: una pesada corona sobre la cabeza del rey Carlos. Su coronación, hoy en Londres, está llena de tradición y recuerda a una mezcla de Harry Potter y Game of Thrones. Un horario para el día que el mundo no ha visto en casi 70 años.



