markdown
## El Aumento Preocupante del Kala-azar en Kenia
El kala-azar, también conocido como leishmaniasis visceral, ha emergido como un grave problema de salud en Kenia, particularmente en las regiones áridas del país. Este patógeno, transmitido por los flebótomos, representa uno de los desafíos más grandes entre las enfermedades tropicales desatendidas, con una tasa de mortalidad del 95% si no se trata. Una de las historias impactantes es la de Harada Hussein Abdirahman, una abuela de 60 años, quien sufrió por más de un año debido a diagnósticos erróneos de malaria y dengue, deteriorando su salud drásticamente.
### Aumento de Casos y Diagnósticos Erróneos
La situación del kala-azar en Kenia es alarmante. Según el Ministerio de Salud, los casos han aumentado de 1,575 en 2024 a 3,577 en 2025. La enfermedad se está propagando a regiones que antes eran inmunes a ella, impulsada por condiciones climáticas cambiantes y la expansión de los asentamientos humanos. Esto deja a millones en riesgo de infección.
Abdirahman fue mordida por un flebótomo mientras cuidaba del ganado en el condado de Mandera, una zona endémica con solo tres centros de tratamiento disponibles. En su caso, la falta de diagnóstico adecuado casi le cuesta la vida. “Pensé que estaba muriendo”, compartió en una entrevista, añadiendo que el tratamiento fue tan duro que le causó problemas auditivos.
### El Impacto del Cambio Climático
El cambio climático ha ampliado el rango de los flebótomos, aumentando la probabilidad de brotes en nuevas áreas. Dr. Cherinet Adera, un investigador en Nairobi, afirma que estos cambios están contribuyendo a la creciente crisis de kala-azar en la región. La Organización Mundial de la Salud señala que más de dos tercios de los casos globales de esta enfermedad se concentran en el este de África.
### La Encuesta de Trabajadores Migrantes
La propagación del kala-azar no solo afecta a las comunidades locales, sino también a los trabajadores migrantes. En una obra en Mandera, un aumento de casos llevó a las autoridades a restringir el movimiento al amanecer y al atardecer, momentos en que los flebótomos son más activos. Trabajadores como Evans Omondi y Peter Otieno, que se trasladaron cientos de kilómetros para trabajar en la cantera, vivieron el pánico al ver a sus colegas desvanecerse. “No sabíamos sobre esta extraña enfermedad que estaba causando muertes”, compartió Omondi, advirtiendo la gravedad del problema.
### Desafíos en el Diagnóstico y Tratamiento
A pesar de los esfuerzos, existen “muy pocas instalaciones en el país capaces de diagnosticar y tratar activamente” el kala-azar, según el Dr. Paul Kibati, experto en enfermedades tropicales. La formación insuficiente y los errores en las pruebas pueden ser mortales. El tratamiento suele durar 30 días e implica inyecciones diarias y, a menudo, transfusiones de sangre, con un costo que puede alcanzar hasta 100,000 shillings kenianos (unos $775).
### El Futuro y el Llamado a la Acción
A medida que el clima y la situación económica empeoran, se anticipa un aumento en los casos de kala-azar. Kibati advierte que la enfermedad afecta principalmente a los más pobres, quienes ya enfrentan malnutrición y un sistema inmunológico debilitado. A pesar de que en 2023, seis naciones africanas adoptaron un marco para eliminar la enfermedad para 2030, la falta de recursos y capacitación sigue siendo un obstáculo significativo. Se requiere urgentemente una mejor infraestructura y equipamiento para enfrentar esta crisis de salud pública que amenaza a millones.
Está claro que el kala-azar es una enfermedad que no solo está afectando a la salud de muchas personas, sino que también representa un desafío para los sistemas de salud pública en Kenia. La comunidad internacional y los gobiernos locales deben priorizar la lucha contra esta enfermedad para proteger a las poblaciones vulnerables.
