
A dos semanas de la muerte de la maestra Carolin G. (40), aún no hay rastro de un perpetrador. Por eso, los policías recurrieron a una medida inusual: bloquearon la carretera en la zona de la escena del crimen, detuvieron todos los autos e interrogaron a los ocupantes. Además, se ofreció una recompensa de 5000 euros.
