
El Viaje Cultural de Rosa y Romina: Explorando la Francia Rural
Los intercambios culturales no se limitan a las grandes ciudades, y este es el caso del lycée Vincent-Auriol en Revel, Haute-Garonne. Aquí, los jóvenes de México, como Rosa y Romina, tienen la oportunidad de sumergirse y aprender sobre una cultura completamente diferente. Este semestre, estas estudiantes están descubriendo la vida en el campo francés, donde el rugby, el cassoulet y las expresiones locales son parte de su experiencia cotidiana.
Una Aventura de Más de 9,000 Kilómetros
Rosa, de 16 años, y Romina, de 18, han recorrido más de 9,000 kilómetros para pasar casi cinco meses en Francia. A su llegada, se sintieron emocionadas y un poco abrumadas por la nueva cultura que estaban a punto de explorar. La organización The Royal Trip se encargó de encontrarles familias de acogida que facilitaran su adaptación a este nuevo entorno.
Descubriendo una Nueva Vida
Al comparar Revel con su ciudad natal, Querétaro, Romina se dio cuenta de que la vida aquí es bastante diferente. En vez de la bulliciosa ciudad de más de un millón de habitantes, ahora explora un pequeño pueblo de casi 10,000 residentes. “Aquí es pequeño y cómodo”, comenta, bromeando que para realizar compras “es mejor ir a Toulouse”.
Rosa añade con una sonrisa que “falta un poco de sol”, ya que llegó en pleno invierno y rápidamente se acostumbró a la lluvia. Reconoce que el acento del sur de Francia le resulta nuevo y desafiante. “Aquí se habla rápido y hay muchas expresiones que aún debo aprender”, señala.
Sumergiéndose en la Cultura Local
Las familias de acogida están jugando un papel fundamental en su experiencia. Nathalie y su hija Lily, que cursa estudios en el mismo lycée, han planeado diversas actividades, incluyendo conferencias y, por supuesto, rugby. “Va a ser parte de nuestra familia”, menciona Nathalie, quien tiene el corazón abierto a estas jóvenes. Rosa incluso celebró su cumpleaños número dieciséis con ellos.
Sabores del Terroir Francés
En su recorrido de descubrimiento, Romina ha probado el famoso cassoulet, un plato típico que le ha encantado, aunque no puede decir lo mismo de la charcutería y el foie gras. “Aquí me gusta mucho caminar, en mi casa todo está a decenas de minutos en coche”, dice, entusiasmada por la proximidad de la naturaleza: la montaña y el mar están a su alcance, algo que planean explorar, incluso el esquí, a pesar de que Rosa anticipa que podría caerse.
Impacto de los Intercambios Culturales
Desde que estos intercambios culturales comenzaron hace casi una década, alrededor de 80 jóvenes de México y 50 habitantes de Revel han participado. Este semestre, Rosa y Romina no solo están aprendiendo sobre la cultura francesa, sino también contribuyendo a la comprensión mutua y la amistad entre dos países. Los estudiantes que deseen participar pueden obtener más información sobre los intercambios a través de The Royal Trip durante las jornadas de puertas abiertas programadas.
Las experiencias de Rosa y Romina son un testimonio del poder transformador de los intercambios, donde la cultura y el aprendizaje van de la mano en un viaje inolvidable.



