
Por qué tus datos siguen expuestos en EE. UU., incluso si están alojados en Francia
La situación actual en torno a la infraestructura de datos y las telecomunicaciones en Europa presenta un panorama complejo. Mientras que empresas francesas construyen y colocan cables para grandes proveedores de servicios en la nube estadounidenses, no existe un cable transatlántico de propiedad mayoritariamente europea. Este dilema plantea interrogantes sobre la seguridad y la soberanía de los datos en Europa.
La Dependencia de Europa en la Infraestructura de Cable
La Comisión Europea ha reconocido esta problemática y en febrero de 2025 adoptó un Plan de Acción sobre la seguridad de los cables, destinando 347 millones de euros para fortalecer la resiliencia de las infraestructuras submarinas. Se han identificado 13 proyectos de cables” de interés europeo, que se implementarán en tres fases hasta 2040. Aunque estos proyectos son cruciales, están más orientados hacia la supervisión y el mantenimiento que a la propiedad efectiva de los ejes intercontinentales.
Proyectos en Foco: ¿Suficientes?
La inversión en infraestructura crítica es necesaria, y el informe de octubre de 2025 subraya que los países miembros de la UE todavía dependen en gran medida de los cables submarinos operados por empresas no europeas. A pesar del reconocimiento por parte de la UE de estos cables como “infraestructuras críticas”, lo cierto es que no se han realizado inversiones significativas para tomar el control sobre los cables que cruzan el Atlántico.
La Supervivencia de los Proyectos Regionales
Los 13 proyectos se centran en regiones prioritarias como el Mar Báltico, la Mediterráneo y el Atlántico. Un factor que ha acelerado esta necesidad de inversión es la serie de incidentes en estas áreas, que han puesto en tela de juicio la seguridad de la infraestructura existente. Sin embargo, la falta de una estrategia clara para poseer y controlar los cables intercontinentales deja a Europa vulnerable.
La Brecha en Innovación y Soberanía Digital
A pesar de los esfuerzos por desarrollar soluciones informáticas y fomentar la inteligencia artificial, la realidad es que Estados Unidos continuación tiene una ventaja competitiva en términos de infraestructura. Las grandes empresas tecnológicas estadounidenses siguen dominando un sector crítico que afecta la seguridad y privacidad de los datos.
Conclusión: Un Futuro Incierto
El futuro de los datos en Europa se presenta incierto a menos que se tomen medidas concretas para invertir en la propiedad de la infraestructura crítica. Las iniciativas en marcha son un paso en la dirección correcta, pero se requieren acciones más decisivas para garantizar la soberanía de los datos en un mundo cada vez más digitalizado. La necesidad de cables de comunicación intercontinentales de propiedad europea es más urgente que nunca para evitar que los datos de los ciudadanos europeos queden expuestos a riesgos innecesarios.




