
STEPHANE DE SAKUTIN / AFP
Roland Lescure, Maud Bregeon y Amélie de Montchalin fotografiados después del Consejo de Ministros del 22 de diciembre de 2025
• La rentrée budgétaire se llevará a cabo oficialmente este jueves 8 de diciembre con el regreso de la Comisión de Finanzas de la Asamblea.
• Mientras tanto, el gobierno intensifica sus mensajes dirigidos a los parlamentarios.
• Por el momento, es difícil vislumbrar un compromiso que permita la adopción de un presupuesto en condiciones adecuadas.
La Urgente Necesidad de un Presupuesto
La única resolución válida para el ejecutivo a principios de 2026 es cerrar un presupuesto antes de finales de enero. Este fin de semana, varios miembros destacados del gobierno se han puesto en contacto con los medios para preparar el terreno para la rentrée budgétaire que tendrá lugar oficialmente el 8 de diciembre.
La anterior legislatura terminó de forma caótica con la aprobación de una ley especial votada in extremis debido a la falta de acuerdo sobre el proyecto de ley de finanzas. Ahora, todos los parlamentarios vuelven a empezar y sin la posibilidad de una nueva comisión mixto paritaria que facilite un eventual compromiso.
Puntos de Desacuerdo Persistentes
Aunque Roland Lescure, ministro de Economía, ha instado a “pasar a otra cosa”, encontrar puntos de consenso será fundamental. La realidad es que la época de festividades tampoco ha favorecido al gobierno en este aspecto. La exclusión de recursos como el 49.3 para forzar decisiones agudiza tensiones.
Uno de los puntos más críticos es el déficit público. El presupuesto proyectado a finales de 2025 contemplaba un 5,3% del PIB, una cifra que el ejecutivo considera inaceptable. Amélie de Montchalin ha afirmado que “apuntar a un déficit máximo del 5% en 2026 no es solo una obsesión contable, tiene consecuencias muy concretas y inmediatas”.
Reducción de Márgenes para el Gasto
Las posibilidades de recortes han disminuido. A partir del 1 de enero, no se pueden modificar ciertas normas, como el crédito fiscal por servicios a la persona o las pensiones. El PLF 2026 no podrá, por ejemplo, incluir la reforma del abaratamiento del 10% en las pensiones que defendía el ejecutivo.
Márgenes de Maniobra Cada Vez Más Estrechos
La surtasa a las grandes empresas puede continuar irritando a los parlamentarios. El gobierno ha defendido un rendimiento de 6 mil millones para 2026, inferior a los 8 mil millones de 2025. Sin embargo, la oposición ha mostrado su oposición a la surtasa, complicando aún más la situación.
Este escenario destaca la presión que enfrenta el ejecutivo entre el Senado y la Asamblea, así como entre la izquierda y la derecha. La ministra de cuentas advierte que “todas las opciones fuera de un compromiso sólido nos exponen a un riesgo: no tener presupuesto y generar más inestabilidad”.
El Riesgo de Estancamiento
Para el gobierno, que ya había logrado negociar con los socialistas en el presupuesto de la seguridad social, el riesgo de estancamiento es real. Con las municipales a tres meses vista, las oposiciones también querrán exhibir victorias, lo que complica la creación de consensos. Olivier Faure se muestra un poco menos cerrado a la idea de activar el 49.3, pero eso dependerá del acuerdo sobre el texto.
En conclusión, si bien la rentrée budgétaire se presenta como una oportunidad para avanzar, las diferencias en las posturas políticas y las realidades económicas generan un contexto complicado que desafía la capacidad del gobierno para cumplir con sus objetivos presupuestarios.




