
La victoria de San Siro es solo el reflejo de un trabajo que se prolonga desde hace tiempo, a veces subestimado pero con una fuerte impronta. Y eso produce resultados tanto de equipo como individuales.
Queda una cosa importante sobre Inter-Juventus. Algo sobre lo que aventurar una filosofía y hasta un sentimiento. La Juventus se presentó con 3 titulares de los 11 que jugaron en la Serie B o la Lega Pro el año pasado (Gatti, Fagioli y Soulé). Era un equipo, era fuerte. Para decirlo de manera sucinta y un poco cínica y moralista: es mejor poner a los jóvenes en el campo que en el balance, mejor convertirlos en futbolistas que ganancias de capital artificiales. Para hacerlo “histórico”: la Juventus ha construido sus ciclos profundos, largos y ganadores a partir de estas políticas, combinando la producción propia con las compras de lujo.


