
El Venetian, segundo en 2009 y once veces en la salida de la Paris-Roubaix, nos lleva “dentro” del Clásico de las piedras. “Entre los favoritos también está Ganna”
12 de Abril
– Milán
La carrera que da las mejores fotos. Perfecto para el espectáculo, malditamente traicionero para aquellos que lo abordan en bicicleta. La historia de la París-Roubaix está llena de triunfos y maldiciones, duelos y caídas, rivalidades y lazos, barro y polvo. Los corredores se convierten en estatuas. Terminan (agotados) cubiertos por ese velo gris que los transporta a otra época, como nuestro Sonny Colbrelli, el último ganador, a quien va nuestro enorme abrazo hoy en este complicado momento. Lo llaman “El Infierno del Norte” pero no hay Caronte para llevar a los condenados de una orilla a la otra. Para llegar a Roubaix desde Compiegne se recorren casi 260 km, 54,8 km sobre piedras, empujando hasta la última gota de energía. Bosque de Arenberg, Mons-en-Pevele, Carrefour de l’Arbre: una letanía que Filippo Pozzato conoce a la perfección, habiéndola enfrentado 11 veces y rozando el éxito en 2009 con ese segundo puesto por detrás de Tom Boonen. “Tommeke”, uno de los deportistas más conocidos de la historia de Bélgica, el hombre que con De Vlaeminck ostenta el récord de éxitos, pues 4. El domingo 17 de abril será un espectáculo y un gran día de ciclismo, sea como sea.
12 de abril – 08:24
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