
Aunque la ruta en Oostkamp es en gran medida bajo tierra, la discusión sobre la conexión sobre el suelo sigue siendo un punto sensible. “En mi opinión, Flandes se aferra a la tecnología antigua, mientras que en otros países las conexiones subterráneas de alto voltaje en la corriente continua ya son realidad”, dice De Keyser.
“Si queremos que Flanders realmente desempeñe un papel pionero en la transición energética, debemos atrevernos a optar por la solución más innovadora”. El alcalde confirma que compartirá estas preocupaciones durante el período de asesoramiento.
