Bombardeo en Kabul: Decenas de Muertos y Heridos por Ataques Paquistaníes
El reciente bombardeo de Kabul, perpetrado por las fuerzas paquistaníes, ha dejado al menos decenas de muertos y heridos, incluyendo a muchos civiles en un centro de tratamiento de adicciones. El gobierno afgano ha denunciado este ataque, acusando a Pakistán de violar su soberanía y de causar sufrimiento innecesario a una población ya vulnerable.
Detalles del Ataque
El ataque tuvo lugar el lunes por la noche, aproximadamente a las 21:00 hora local (16:30 GMT). Las explosiones resonaron en el corazón de la capital afgana, generando pánico en un momento en que muchas familias disfrutaban de una tranquila ruptura del ayuno tras el mes sagrado del Ramadán. La escena en el centro de tratamiento era desgarradora, con rescatistas sacando cuerpos sin vida en medio de un incendio que aún persistía en el lugar.
Un Balance de Víctimas Preocupante
Los informes iniciales señalaban al menos 30 muertes, según la Agencia France-Presse (AFP). Sin embargo, el Ministerio de Salud afgano indicó que los números podrían ser mucho más altos, sugiriendo que el total podría ascender a 200 muertos y más de 200 heridos. Un portavoz del gobierno mencionó incluso cifras alarmantes de hasta 400 muertos y 250 heridos. En total, alrededor de 3,000 pacientes se encontraban en el centro al momento del ataque, buscando ayuda para superar sus adicciones.
Reacciones y Condenas
Zabihullah Mujahid, portavoz del gobierno afgano, condenó este ataque, describiéndolo como un “crimen inhumano que viola todos los principios”. Los rescatistas se apresuraban a llevar a los heridos a distintos hospitales, mientras que la organización no gubernamental italiana Emergency reportó la llegada de varias víctimas a su centro de salud en Kabul.
Las autoridades paquistaníes, en cambio, defendieron su intervención, afirmando que sus objetivos eran instalaciones militares vinculadas al terrorismo. El Ministerio de Información paquistaní insistió en que se había llevado a cabo un bombardeo preciso, garantizando que no habría daño colateral.
Un Conflicto Prolongado
La tensión entre Afganistán y Pakistán ha aumentado en los últimos meses, con acusaciones de que Afganistán alberga a militantes del Movimiento de los Talibanes Paquistaní (TTP). Tras un período inicial de calma, los ataques se intensificaron el pasado 26 de febrero, cuando Pakistán advirtió sobre una “guerra abierta”, llevando a múltiples bombardeos en Kabul.
Hasta ahora, la misión de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) ha documentado la muerte de 75 civiles entre el 26 de febrero y el 13 de marzo, además de más de 115,000 familias desplazadas por el conflicto. La violencia continúa afectando a Kabul y a las provincias fronterizas, aumentando la presión sobre la ya destruida infraestructura de salud y asistencia.
Diplomacia Fallida y Esfuerzos Urgentes
A pesar de los intentos de mediación, como la visita de un emisario chino en marzo, los esfuerzos diplomáticos han fracasado. Expertos han expresado su preocupación por la incapacidad de los actores regionales para alcanzar un acuerdo duradero. El Programa Mundial de Alimentos de la ONU ha comenzado a ofrecer asistencia a 20,000 familias desplazadas, pero la inestabilidad persistente promete causar aún más sufrimiento a la población afgana.
En definitiva, el reciente bombardeo en Kabul es un triste recordatorio de la fragilidad de la paz en la región y del impacto devastador que el conflicto continúa teniendo en la vida de millones de afganos.
