
LUDOVIC MARIN / AFP
Contexto de la Affaire Lyhanna
La affaire que sacude a la justicia francesa, conocida como el caso de Lyhanna, ha hecho que se cuestionen las herramientas utilizadas en el sistema judicial. Uno de los enfoques críticos recae sobre el software Cassiopée, diseñado para centralizar información relacionada con delitos y sospechosos.
La gestión inadecuada de la información es el eje central de este escándalo. En el caso del principal sospechoso, que había sido objeto de múltiples denuncias por delitos relacionados con menores, la falta de acción se ha vuelto alarmante. En particular, en 2022 y 2025, se presentaron dos denuncias por agresión sexual, pero ninguna de ellas recibió la atención debida.
Casos previos del sospechoso
Jérôme B., el principal sospechoso, cuenta con un historial preocupante que incluye:
- 2017: Un aviso sobre una “relación” con una menor de 17 años.
- 2020: Procedimiento de despido por una “relación inapropiada” con una estudiante de secundaria.
- 2023: Una nueva denuncia por agresiones sexuales que finalmente llevó a la presentación de una denuncia formal.
Esta acumulación de alertas siempre generó la pregunta: ¿cómo fue posible que este individuo siguiera en libertad?
La función del software Cassiopée
Cassiopée, cuyo significado es “cadena applicativa supportant le système d’information orienté procédure pénale et enfants”, debería ser un sistema integral que ayuda a los magistrados a acceder a información relevante. Teóricamente, cada denuncia es registrada y cualquier magistrado debería poder consultarla.
Sin embargo, la realidad es diferente. A pesar de que el sistema debería almacenar datos de forma indefinida, múltiples fallos técnicos han llevado a que la información no se procese correctamente. Sasha Straub-Kahn, portavoz del Ministerio de Justicia, ha defendido el uso de Cassiopée, pero el escrutinio público sigue aumentando.
Problemas técnicos y críticas
Desde 2022, la Cour des Comptes ha señalado insuficiencias en Cassiopée, instando a reformas. Recientemente, el diputado David Taupiac llamó la atención sobre las “fallas recurrentes” que agravan la carga de los servicios judiciales. El costo del software también ha aumentado dramáticamente, multiplicándose casi por cuatro desde su implementación inicial.
La situación es compleja: “Cassiopée tiene un entorno técnico anticuado y, a menudo, presenta problemas de mantenimiento y rendimiento”, explicó David Sénat, un magistrado involucrado en la crítica de este software.
Conclusión
Las deficiencias del software Cassiopée resaltan una problemática mayor dentro del sistema judicial francés, donde la falta de modernización y la ineficacia en la gestión de datos pueden tener consecuencias devastadoras. A medida que el caso de Lyhanna continúa siendo investigado, será crucial abordar estas fallas para asegurar que la justicia pueda funcionar adecuadamente.




