
El cuidado de pacientes con enfermedades crónicas
En la pequeña localidad de Louey, Jade Quélin ha encontrado su vocación al convertirse en practicante de masaje especializada en el cuidado de personas con enfermedades crónicas. Desde hace dos meses, ofrece tratamientos personalizados a pacientes que enfrentan cáncer o dolor crónico, como la endometriosis. Su experiencia personal con estas enfermedades la ha llevado a desarrollar una comprensión profunda de las necesidades de sus pacientes.
Un cambio de vida hacia el bienestar
Jade no siempre se dedicó al mundo del bienestar. Tras dejar la industria de la restauración, decidió seguir su instinto y abrir su propio cabinet de masajes, denominado Osmose. Fue un cambio radical, motivado por experiencias personales que la han sensibilizado a las dificultades que enfrentan quienes padecen enfermedades graves.
“Cuando perdí a una amiga a causa del cáncer a los 24 años, eso me marcó profundamente. Además, mi padre está luchando contra esta enfermedad”, comenta Jade. Esta conexión emocional ha sido la chispa que encendió su deseo de proporcionar apoyo y alivio a otros pacientes que atravieszan situaciones similares.
Formación especializada
Jade ha completado una formación en Lyon, específicamente en técnicas de masajes para oncología y dolor crónico. Esta capacitación le permitió adquirir conocimientos sobre las especificidades relacionadas con las enfermedades que suelen atravesar sus pacientes. “Sabía masajear, pero esta formación me enseñó a adaptar mis técnicas a las necesidades específicas de cada persona”, añade.
Asegura ser la única en las Hautes-Pyrénées con esta especialización, lo que demuestra la necesidad de este tipo de servicios en la región.
El enfoque en el masaje personalizado
Antes de comenzar cualquier sesión, Jade toma notas a través de un cuestionario en el que sus clientes indican su historial médico, tipo de tratamiento (quimioterapia, radioterapia) y posibles efectos secundarios. Esto le permite crear un ambiente seguro y adaptado a cada paciente, minimizando cualquier riesgo innecesario.
“Siempre pido un consentimiento médico si hay células cancerígenas activas, ya que cada tratamiento es distinto y no se puede actuar a la ligera”, enfatiza. Entre las recomendaciones que sigue, destaca que es prohibido tocar áreas con quemaduras de radioterapia o heridas recientes.
La importancia de la técnica y la duración
La duración de cada sesión es clave en su práctica. Jade limita sus masajes a un máximo de 45 minutos, adaptando la técnica y la presión según lo que cada paciente necesita. Esto se hace para evitar una caía brusca de las endorfinas, un efecto que puede resultar abrumador para aquellos que padecen enfermedades como el cáncer o dolor crónico.
La masa mejorada que ofrece es especialmente beneficiosa para mujeres con diversas condiciones, desde endometriosis hasta fibromialgia. “Cuando entran a mi consultorio, suelen verse agotadas y frustradas. A menudo, eso cambia al final de la sesión, cuando se van con una sonrisa”, asegura Jade.
Consejos de automasaje para aliviar los síntomas
Jade comparte su conocimiento no solo en el consultorio, sino también ofreciendo consejos de automasaje. “Para las dolores menstruales, recomiendo masajear el psoas, un músculo clave en la zona abdominal”, indica. Este masaje puede hacerse mientras se está en un sofá, aplicando movimientos circulares con la mano sobre el psoas durante diez minutos.
La relevancia de esta técnica radica en que, aunque puede no ser agradable al principio, resulta efectiva para aliviar el malestar menstrual. A su vez, realizar estiramientos con fentes de ambos lados puede complementar el auto-cuidado.
El enfoque de Jade en un masaje personalizado y seguro refleja la creciente necesidad de tratamientos específicos para aquellos que enfrentan desafíos de salud complejos. En poco tiempo, ha logrado establecer una base de clientes leales que la valoran por su capacidad de aliviar el sufrimiento y mejorar la calidad de vida. Su compromiso con el bienestar resulta no solo en un servicio de calidad, sino también en un espacio terapéutico donde los pacientes pueden sentirse comprendidos y apoyados.
La labor de Jade Quélin no solo destaca la importancia de técnicas de masaje adaptadas a necesidades específicas, sino que también resalta el impacto positivo que el bienestar puede tener en la recuperación y manejo de enfermedades crónicas. En un mundo donde los tratamientos médicos son esenciales, su enfoque humano y comprensivo ofrece un respiro necesario a muchos.



