
Lars Schieske (AfD) hizo campaña con miedo al crimen y la xenofobia. Sus posibilidades parecían buenas: en las últimas elecciones locales y estatales, los extremistas de derecha eran la fuerza más fuerte en Cottbus. Pero la facción de la ciudad de AfD se separó rápidamente. La Oficina de Protección de la Constitución ha estado monitoreando a todo el partido durante dos años.
