
Vamos Rickey, vuela
Y ensucia tu uniforme cuando quieras
El Príncipe de los Ladrones ya no existe
Murió ayer de neumonía. La noticia circulaba desde hacía horas, como lo confirmó recientemente Dave Winfield en Instagram.
Ricky Henderson El próximo martes habría cumplido 66 años.
Es decir, nació el día de Navidad de 1958, nació corriendo, lo creas o no. En el asiento de un Oldsmobile mientras llevaban a su madre al hospital de Chicago.
“Ya era rápido, nunca supe esperar”, explicaría años después. Y probablemente lo hizo hablando de sí mismo en tercera persona, como suele ocurrir
Nació Rickey Henley, Henderson era el apellido del segundo marido de su madre, en Oakland, donde ganaría la Serie Mundial en 1989. La Serie Mundial del terremoto en la Bahía, contra San Francisco.
Desde 1983 estuvo casado con su compañera de clase Pamela, tuvieron tres hijos.
Rickey siempre ha sido rápido y al contrario. Zurdo, pegó con la derecha: una combinación muy extraña.
“Es que en la calle todo el mundo era diestro y yo creía que así se debía hacer”
Con esas piernas había decenas de universidades haciendo cola para ofrecerle becas. Rickey era un gran fanático de los Raiders. Pero mamá Bobbie siempre le decía: “Rickey, elige béisbol, las carreras son más largas en el béisbol”.

Buen augurio. Rickey jugó 25 temporadas en la MLB. Y es más, cuando cerró en 2003, se trasladó a la Liga Independiente, en Newark. No había tenido suficiente. Y ahí también se robó 37 bases, a sus 45 años.
En MLB robó 1406. Decir que son más de los que nadie robó no da ni idea. Quizás esté cerca recordar que el segundo es Lou Brock, con 938, es decir, 468 menos.
Cuando Rickey robó el 939 el 1 de mayo de 1991, pronunció un discurso.
“Lou Brock era el símbolo mismo del robo. A partir de hoy soy el más grande de todos los tiempos”.
Rickey fue el máximo ladrón en 7 temporadas (1980, 1982, 1983, 1985, 1986, 1987, 1989).
Sus 1.406 robos se produjeron en 1.741 intentos, lo que le da un 80,75% de éxito. Y además de la de Oakland, ganó una segunda Serie Mundial, en 1993, con Toronto.
796 veces inició una entrada llenando una base. Y cuando llegó a primer grado, bueno… desde que nació nunca supo esperar. Ah, por cierto, como primer bate también lo dejó fuera 81 veces. Nadie ha ganado a muchos abriendo una segunda parte

Y aquí es donde vamos al grano, en todos los sentidos. Porque siempre hablamos de jonrones, ponches, promedios de bateo, pero los juegos se ganan con carreras. Y nadie – NADIE – en la historia de la MLB ha anotado más carreras que Rickey Henderson: 2,295
Ty Cobb 2.245, Barry Bonds 2.227, Hank Aaron y Pete Rose empataron en 2.174
De él en Sports Illustrated, Tom Verducci escribió: “Hay algunos personajes en la historia estadounidense que han pasado al ámbito de la mitología cultural, como si la realidad ya no pudiera contener sus historias…”
Trevor Hoffman, su compañero de equipo en San Diego, dijo: “Un día podré hablar sobre jugar con Rickey Henderson. Y será como decir ‘jugué con Babe Ruth’”
dijo un dia
“Si mi uniforme no está sucio significa que no hice nada en el partido”
