
Meta y las acusaciones de escucha a través de micrófonos
Recientemente, Adam Mosseri, el director de Instagram, publicó un video en el que aborda las persistentes afirmaciones de que Meta escucha a los usuarios a través de los micrófonos de sus teléfonos para dirigir anuncios personalizados. Este anuncio coincidió con la revelación de que la compañía utilizará datos de interacciones con sus sistemas de inteligencia artificial (IA) para personalizar aún más los anuncios mostrados a los usuarios.
En dicho video, Mosseri enfatizó que Meta no accede a los micrófonos de los teléfonos con fines de publicidad o personalización de contenido. “Juro que no escuchamos tu micrófono,” afirmó Mosseri, añadiendo que “no utilizamos el micrófono del teléfono para espiar a nadie”.
Meta ha negado el acceso a micrófonos durante años
La preocupación sobre el acceso a los micrófonos no es nueva. En 2016, cuando Facebook aún llevaba su antiguo nombre, la compañía ya había declarado que “no utiliza el micrófono de tu teléfono para informar anuncios o cambiar lo que ves en tu News Feed”. Esta postura fue reafirmada por el CEO de Meta, Mark Zuckerberg, en 2018 durante una audiencia en el Senado, donde respondió con un rotundo “no” cuando se le cuestionó sobre la escucha a través de micrófonos.
Un documento de soporte titulado “¿Están Facebook e Instagram escuchando tus conversaciones sin tu conocimiento?” señala que la compañía no utiliza micrófonos sin el permiso del usuario, y solo cuando estos disponen activamente de características que requieren acceso al micrófono.
Cuatro explicaciones sobre la precisión en el **targeting** de anuncios
Mosseri proporcionó varias explicaciones alternativas sobre por qué los usuarios suelen ver anuncios que coinciden con conversaciones recientes. Aquí están las cuatro razones que propuso para aclarar cómo funciona el sistema de publicidad de Meta sin necesidad de acceder a los micrófonos.
Primero, es posible que los usuarios hayan interactuado anteriormente con contenido relacionado en línea antes de hablar sobre él. Los anunciantes con los que trabaja Meta comparten información sobre los visitantes de sus sitios web para facilitar el publicidad dirigida. Así, los usuarios que han visto productos en páginas externas podrían recibir anuncios de esos mismos anunciantes.
En segundo lugar, Meta muestra anuncios basados en los intereses de amigos y usuarios similares. Cuando alguien habla sobre un producto, las personas con las que conversan pueden haberlo buscado o visto antes. Las pautas de navegación tienden a ser similares entre personas con intereses comparables.
El tercer punto destaca que los usuarios pueden haber visto anuncios relevantes anteriormente sin registrarlos conscientemente. Al desplazarse rápidamente por sus feeds, es posible que absorban anuncios de manera subconsciente, lo que podría afectar sus conversaciones posteriores.
Por último, Mosseri sugirió que la coincidencia aleatoria también contribuye a la percepción de que existe una conexión entre las conversaciones y los anuncios que se muestran.
Comentarios en el video reflejan escepticismo de los usuarios
A pesar de las explicaciones ofrecidas por Mosseri, el escepticismo de muchos usuarios sigue presente. Él mismo reconoció que algunos podrían no creerle, incluso después de sus esfuerzos por aclararlo. “Sé que algunos de ustedes no van a creerme, sin importar cuánto lo intente explicar,” afirmó.
Los comentarios en el video revelaron que muchos usuarios expresaron dudas sobre las negaciones de la empresa. Uno de los comentarios más valorados indicaba: “Eso es exactamente lo que diría si estuviera escuchando las conversaciones de la gente”.
Meta anuncia que los datos de conversación con IA informarán el **targeting** de anuncios
El anuncio de Meta sobre el uso de interacciones con sus sistemas de IA para personalizar anuncios llegó el mismo día que Mosseri compartió su video. Esta coincidencia llamó la atención sobre las prácticas de recopilación de datos y publicidad de Meta.
Los usuarios frecuentemente reportan la experiencia de recibir anuncios extremadamente precisos que parecen reflejar solo conversaciones verbales, lo que alimenta la percepción de que la compañía accede a datos del micrófono a pesar de las negaciones. Este fenómeno ha persistido durante años en las plataformas de Meta.
La discusión sobre la privacidad y el acceso a los datos sigue siendo un tema delicado y yo, como periodista, recomendaría a los usuarios mantener siempre un escepticismo saludable hacia las políticas de privacidad de las plataformas digitales. La transparencia y la confianza son fundamentales en la relación entre usuarios y empresas tecnológicas.

