


El sorprendente viaje de Julia DeVillers: del HPV al cáncer anal
Julia DeVillers, una **autora** estadounidense, nunca imaginó que una **infección de transmisión sexual** que contrajo en la universidad, sería la causa de un raro **cáncer** varias décadas después. Su historia es un recordatorio del impacto duradero que pueden tener ciertos virus y la importancia de la concienciación sobre la salud.
DeVillers comenzó a experimentar **gushes** de sangre de manera irregular, lo que la llevó a suponer que estaba ante los primeros signos de la **menopausia**. Con más de 50 años, pensó que era un síntoma normal de su edad. Sin embargo, el episodio se convirtió en algo más alarmante cuando, un día, mientras estaba relajándose en la piscina, se dio cuenta de que su toalla estaba empapada de sangre.
Julia comenzó a experimentar misteriosos flujos de sangre regularmente.
Esa experiencia le trajo recuerdos de su primera menstruación, pero la **realidad** era aún más cruel: el sangrado provenía de su **ano**, no de su vagina. Cuando se dio cuenta de esto, comprendió que ese tipo de sangrado podría ser un signo de **cáncer**.
Los médicos inicialmente sospecharon que podría tener una **hemorroide** y concertaron una cirugía para eliminarla. Sin embargo, en lugar de encontrar venas inflamadas, identificaron dos tumores, diagnosticando así a DeVillers con un **cáncer anal** en etapa tres, una forma rara de cáncer vinculada a la infección por **virus del papiloma humano (VPH)**.
¿Qué es el cáncer anal?
El **cáncer anal** se desarrolla en el canal anal y es distinto del cáncer de colon o rectal, siendo generalmente causado por una infección por HPV. En 2024, se estima que habrá aproximadamente **10,540** nuevos casos y **2,190** muertes en EE. UU. Entre el **40** y el **70 por ciento** de los pacientes en etapa tres mueren dentro de los siguientes cinco años tras el diagnóstico. Esta cifra es alarmante y resalta la urgencia de la concienciación.
DeVillers recuerda que su ginecólogo le había dicho que el **HPV** era común y que, por lo general, no causaba problemas. Sin embargo, alrededor del **80 por ciento** de las personas sexualmente activas contraerán al menos una infección por HPV antes de los **45 años**. Aunque no muestra síntomas, el VPH se propaga a través del contacto de piel a piel y puede convertirse en un enemigo silencioso.
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), más de **42 millones** de estadounidenses están actualmente infectados con el VPH y se estima que **13 millones** de personas se infectan cada año. Además, hay una vacuna que es **97 por ciento** efectiva en la prevención de infecciones por HPV y el **cáncer** asociado.
El tratamiento y la lucha de DeVillers
El camino hacia la recuperación de DeVillers no fue fácil. Le prescribieron un tratamiento agresivo que incluía **quimioterapia intravenosa**, **radiación** y **quimioterapia oral**. A pesar de que sus primeras sesiones de tratamiento le permitieron sentirse relativamente bien, la situación se complicó. Después de su segundo tratamiento, comenzó a sentir un dolor intenso que la llevó a la sala de emergencias.
Tres semanas después del tratamiento, pasó por dificultades graves.
Durante este tiempo, sus cuentas de glóbulos sanguíneos cayeron drásticamente y los médicos comenzaron a contactar a su familia porque no estaban seguros de cuánto tiempo le quedaba. Ante esta situación, DeVillers comentó que se sintió muy mal, incluso **deprimida**.
A pesar de estas embestidas, comenzó a mejorar después de recibir una transfusión de sangre. Sin embargo, los tumores no habían disminuido lo suficiente como para conseguir la **remisión**, y continuó con tratamientos de radioterapia. Cuando terminó el tratamiento en agosto de 2022, los médicos le sorprendieron con “buenas noticias cautelosas”: ¡no había signos de cáncer restante!
A finales de 2022, los doctores le dieron la buena noticia de no haber señales del cáncer.
Sensibilización y lucha contra el estigma
El viaje de DeVillers no termina con su recuperación; ahora se ha comprometido a crear conciencia sobre el cáncer relacionado con el VPH. A pesar de que inicialmente se sintió avergonzada por ser diagnosticada con cáncer anal, ha aprendido a hablar abiertamente sobre su experiencia. “Las mujeres también lo contraen. Los hombres lo contraen. Todo está directamente relacionado con el VPH,” dice, enfatizando así la necesidad de eliminar el estigma que rodea esta enfermedad.
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