
Greg(ory) VIENOT – @ArtificeBoy
Antoine Daniel a été visé par des accusations d’agressions sexuelles et de revenge porn sur les réseaux sociaux.
Las acusaciones y la respuesta de Antoine Daniel
« No soy alguien irreprochable, lejos de eso (…) pero en lo que respecta a estas alegaciones, son falsas y no sé de dónde provienen. » Antoine Daniel, un conocido youtuber francés, se pronunció el 8 de febrero respecto a las graves acusaciones que le acusan de agresiones sexuales y revenge porn.
Alegaciones en redes sociales
Desde el viernes, una serie de testimonios de varias mujeres empezaron a circular en plataformas sociales. Según uno de los mensajes, “fue un agresor cuando vivía en Toulouse y agredió a chicas/mujeres de 14 a 20 años”. Asimismo, se menciona que estas mujeres habrían recibido propuestas de “compensaciones” a cambio de su silencio.
Defensa de Antoine Daniel
Antoine se defendió asegurando que “nunca he recurrido al revenge porn o a la amenaza de revenge porn, ya que son métodos abominables, no es lo que soy”. También indicó que en el momento de los supuestos hechos, no tenía la capacidad económica para ofrecer “compensaciones” financieras.
Un historial complicado
Antoine Daniel, conocido por sus videos “What the Cut” en la década de 2010, es consciente de las graves implicaciones de estas acusaciones. Avanzó que no había tenido conocimiento previo de tales alegaciones y afirmó: “No estoy interesado en personas menores, no me atraen físicamente, y la relación de poder que podría tener sobre ellas no me excita”.
Reflexión sobre el comportamiento pasado
Sin embargo, en un giro sorprendente, admitió que “esta alegación es cierta” en relación con una acusación de que pidió una foto íntima a una seguidora. “Quería coquetear, pero en realidad fui un completo idiota, y lo hice de manera torpe”, confesó el streamer.
Conclusión y consecuencias futuras
A medida que más testimonios emergen, el futuro de Antoine Daniel en la plataforma de YouTube y su reputación están en juego. Las alegaciones han sacudido a la comunidad de creadores de contenido y han levantado un debate sobre el consentimiento y las dinámicas de poder en las relaciones en línea.





