
Los dos nuevos delanteros, además de aportar una considerable experiencia, fueron muy apreciados por la afición por las palabras en las que confiesan su pasión por los colores rossoneri desde tiempos insospechados.
El Milan de Fonseca tiene dos aficionados de excepción. En verano querían y esperaban a los rossoneri, que ahora pretenden empezar de nuevo con sus objetivos. El primero, Álvaro Morata, habló recientemente de su visita hace un tiempo a San Siro, para disfrutar sin estrés del derbi. Con sombrero y gafas de sol, oculto por luces y reflectores. El segundo, Tammy Abraham, explicó en su primera entrevista en Milán que creció viendo al Diablo, sus campeones y sus éxitos.


