
ALAIN JOCARD / AFP
Sébastien Lecornu (Premier ministre) et Amélie de Montchalin (ministre en charge des Comptes publics) photographiés lors de l’examen du PLF à l’Assemblée le 31 octobre.
A finales de noviembre, el diputado insumiso Éric Coquerel sugería que, en caso de no aprobar un nuevo presupuesto estatal para enero de 2026, no sería un drama. Tras el voto ajustado del presupuesto de la seguridad social el 9 de diciembre, la atención se dirige ahora al desafío del proyecto de ley de finanzas del Estado, que promete ser complicado.
Retos para el Gobierno
El principal obstáculo radica en la incapacidad de la derecha senatorial y de la izquierda para llegar a un acuerdo sobre un texto delicado. Esto complica la posibilidad de una comisión mixta que pudiera generar un consenso. Sebastien Lecornu y sus ministros deben lidiar con esta situación caótica mientras aseguran que “no hay alternativa al compromiso parlamentario ni al hecho de que exista un verdadero presupuesto”.
La urgencia de una solución
Sin embargo, el tiempo se agota. La fecha límite para presentar una ley especial es el 19 de diciembre, antes de que el examen del proyecto de ley de finanzas termine el 23 de diciembre. Un retraso en el anuncio de esta ley especial significaría debates legislativos en pleno periodo festivo, en una asamblea probablemente vacía.
Desventajas de la Ley Especial
La portavoz del gobierno, Maud Bregeon, ha sugerido que se está preparando una ley especial. El problema con esta ley es que actúa como un paliativo, llevando a cabo una mera renovación de las autorizaciones de impuestos, y posponiendo la discusión presupuestaria para enero. Esto bloquea créditos para la defensa y crea incertidumbre en el tejido económico del país.
Impacto Económico
Esta situación podría perjudicar los objetivos de reducción del déficit que son fundamentales para el gobierno. La preocupación es que las discusiones en el parlamento se alarguen, lo que ha sucedido en años anteriores. En 2025, por ejemplo, la ley especial tomó seis semanas, lo cual supuso un coste considerable para las finanzas públicas.
Lecciones del Pasado
El gobierno de François Bayrou logró rápidamente encontrar un compromiso en febrero del año pasado sin recurrir al artículo 49.3. Sin embargo, esta opción está actualmente descartada por el Primer Ministro. La situación exige decisiones cuidadosas y urgentes para evitar un parálisis financiera que podría afectar significativamente la economía francesa.



