
La emocionante misión de Hayabusa2 y su encuentro con el asteroide Torifune
El 5 de julio de 2023, la sonda japonesa Hayabusa2 logró un impresionante sobrevuelo del asteroide Torifune, acercándose a tan solo 1 km de este cuerpo celeste. Esta hazaña marca un hito importante en la exploración espacial, y aquí desglosamos los puntos más destacados de esta misión.
Preparación y tecnología avanzada
Desde el 19 de junio, Hayabusa2 comenzó a detectar el asteroide Torifune. Tres horas antes del sobrevuelo, la sonda activó su sistema de guiado autónomo, asegurando que pudiera maniobrar de manera precisa. Para este evento, los ingenieros diseñaron un software de navegación específico, enviado a la sonda justo antes de la maniobra. Esta preparación meticulosa subraya el compromiso de la JAXA (Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón) con la innovación.
Los instrumentos en acción
La cámara de navegación telescópica ONC-T fue crucial al capturar la mayoría de las imágenes durante el sobrevuelo. Además, cuatro instrumentos científicos trabajaron en conjunto para recoger datos valiosos. Entre ellos, el imageador infrarrojo térmico TIR, que grabó nueve segundos de información un segundo antes de la aproximación más cercana.
Gracias a estos datos infrarrojos, el equipo pudo confirmar de manera independiente la estructura del asteroide, evidenciada por la emisión de calor en su superficie. También contribuyeron el espectrómetro cercano infrarrojo NIRS3 y el altímetro láser LIDAR. Este último proporcionó lo que podría ser la primera medida de distancia por láser durante el sobrevuelo de un asteroide, según Makoto Yoshikawa, uno de los principales responsables de la misión.
Transferencia de datos y próximos pasos
Después del sobrevuelo, solo se descargaron 25 megabytes de datos prioritarios, dejando la mayor parte de la información, aproximadamente 300 megabytes, para ser recuperada en los próximos meses. A partir del 9 de julio, JAXA reactivó el motor iónico de Hayabusa2 para comenzar una travesía de cuatro meses que culminará en sobrevuelo de la Tierra en 2027 y 2028.
Comparaciones con otras misiones
Makoto Yoshikawa trazó un paralelo entre la misión de Hayabusa2 y la estadounidense DART, que impactó el asteroide Dimorphos en 2022 para estudiar la viabilidad de desviar tales cuerpos celestes. Según Yoshikawa, JAXA ha adquirido la capacidad técnica para que una sonda colisione con un pequeño cuerpo celeste, lo cual es esencial para la rápida identificación de asteroides desconocidos antes de enviar un posible impactor.
Mirando hacia el futuro
En Europa, la Agencia Espacial Europea está desarrollando la misión Ramses, la cual se centrará en el asteroide Apophis durante su paso cercano a la Tierra en 2029. Al igual que Japón, los ingenieros europeos buscan aprender a caracterizar rápidamente objetos poco estudiados antes de considerar una intervención directa.
En conclusión, Hayabusa2 no solo ha logrado una hazaña técnica impresionante, sino que también está sentando las bases para futuras misiones. Con su próximo encuentro programado con el asteroide 1998 KY26 en 2031, los avances en la exploración espacial continúan abriendo nuevas fronteras en nuestro entendimiento del universo.



