
Aproximadamente cuatro meses después de retirarse de la Bolsa, el minorista de ropa británico Superdry Plc ha presentado sus resultados del pasado ejercicio 2023/24. Según el informe anual publicado el lunes en el Registro Mercantil británico, la empresa sufrió una caída significativa en sus ventas, pero al mismo tiempo pudo reducir significativamente sus pérdidas.
En las 52 semanas previas al 27 de abril, las ventas del grupo ascendieron a 488,6 millones de libras esterlinas (586,5 millones de euros). Esto significa que cayó un 22 por ciento en comparación con el año anterior. En el negocio minorista los ingresos cayeron un 16 por ciento hasta 371,6 millones de libras esterlinas; en el negocio mayorista cayeron incluso un 36 por ciento hasta 117,0 millones de libras esterlinas.
La dirección espera una nueva caída de los ingresos
A pesar de los elevados deterioros y costes de reestructuración, el grupo pudo reducir sus pérdidas operativas en un 34 por ciento hasta 46,5 millones de libras esterlinas gracias a un mayor margen bruto, amplias medidas de reducción de costes e ingresos por la venta de derechos de propiedad intelectual. La pérdida neta atribuible a los accionistas, de 67,7 millones de libras esterlinas (81,3 millones de euros), no fue ni la mitad de la del año anterior, cuando fue de 148,1 millones de libras esterlinas.
Sin embargo, las perspectivas para el futuro inmediato no son precisamente halagüeñas. Por el momento, se espera que el entorno del mercado continúe volátil debido a las incertidumbres económicas globales y las tendencias cambiantes del consumo, admitió el proveedor de ropa. La menor demanda seguirá pesando sobre la rentabilidad. El plan es seguir avanzando en el programa de reestructuración en curso y lograr reducciones de costos adicionales. A medio y largo plazo, la empresa tiene como objetivo unas ventas anuales de entre 350 y 400 millones de libras esterlinas y una ligera mejora del margen bruto.



