
Sucedió lo inevitable. La Unión Europea (UE), perjudicada por los numerosos retrasos del Ariane 6, pide a SpaceX el lanzamiento de varios satélites Galileo. Actualmente, el Viejo Continente…
Sucedió lo inevitable. La Unión Europea (UE), perjudicada por los numerosos retrasos del Ariane 6, pide a SpaceX el lanzamiento de varios satélites Galileo. Actualmente, el Viejo Continente no dispone de ningún medio soberano para acceder a la órbita terrestre.
Una novedad para SpaceX
Esta falta de disponibilidad de lanzadores puede explicarse por varios factores. La UE primero renunció a utilizar el cohete ruso Soyuz tras la invasión de Ucrania y luego sufrió numerosos aplazamientos de su nuevo buque insignia, el Ariane 6. Su predecesor, el Ariane 5, está retirado desde julio. Vega C, otro lanzador europeo, falló durante una misión en diciembre pasado, lo que provocó la pérdida de dos satélites Airbus.
Para no sufrir demasiados retrasos, existía la posibilidad de que los responsables europeos recurrieran a SpaceX para el lanzamiento de los satélites Galileo, la alternativa del bloque al sistema GPS estadounidense. Ya está hecho. Según información exclusiva recogida por el Wall Street JournalSpaceX ha firmado un acuerdo para poner en órbita hasta cuatro satélites Galileo con un cohete Falcon 9. El año que viene están previstas dos misiones, cada una de las cuales llevará dos dispositivos al espacio.
Se trata de una novedad para la empresa de Elon Musk, a la que hasta ahora las instituciones europeas nunca habían pedido que lanzara un satélite que contuviera equipos clasificados. Del mismo modo, los satélites Galileo nunca se han lanzado fuera del territorio de la UE, excepto hace 15 años, cuando se lanzaron dispositivos de prueba desde Kazajstán.
Como resultado, Estados Unidos y la Unión Europea han iniciado discusiones sobre un acuerdo para proteger estos datos.
Una confesión de debilidad
Esta asociación fortalece la creciente influencia de SpaceX dentro de la UE, mientras sus rivales locales luchan por hacer despegar sus cohetes. En julio, un Falcon 9 lanzó el telescopio Euclid de la Agencia Espacial Europea (ESA). Las autoridades también decidieron confiar a la empresa el lanzamiento de la misión EarthCARE, cuyo objetivo es estudiar las nubes, los aerosoles y la radiación, pero también la misión Hera. Este último estudiará los resultados obtenidos por el impactador DART de la NASA.
Inicialmente, estos tres vuelos estaban previstos para cohetes operados por Arianespace. Lo mismo ocurre con el programa Galileo, Ariane 6 normalmente debería despegar ocho de sus satélites en 2023 y luego los dos años siguientes. Esto representa un verdadero golpe para el sector espacial europeo, obligado a depender de una empresa privada estadounidense para lanzar equipos que proporcionen un servicio cifrado de alto secreto para uso de las agencias gubernamentales europeas.
Por ahora, el vuelo inaugural del Ariane 6 está previsto para 2024, pero esta fecha, una vez más, está sujeta a cambios.

