Ryanair ha vuelto a hacer eco de su descontento con la situación del control aéreo en Francia. Desde el comienzo de 2023, aproximadamente 6,5 millones de pasajeros de la compañía han experimentado importantes retardos debido a huelgas y a la supuesta “mala gestión” del control aéreo francés. Así lo denuncia este viernes la aerolínea irlandesa, que se ha convertido en la primera compañía aérea de Europa.
Según un comunicado difundido por Ryanair, se reporta que «más de 36,000 vuelos Ryanair y más de 6 millones de pasajeros han sufrido retrasos entre el 1 de enero y el 22 de julio de 2023», lo que atribuye a una gestión ineficiente del servicio de control aéreo francés, falta de personal y protestas laborales.
En su mensaje, la compañía hizo un llamado al ministro francés de Transporte, Philippe Tabarot, instándolo a tomar medidas «urgentes» para reformar este servicio, al considerar que «el 90% de estos retrasos podrían haberse evitado».
L’Espagne, deuxième avec 3,8 millions
Ryanair propone implementar medidas que garanticen la protección de los vuelos durante las huelgas nacionales y exige que los controladores aéreos mantengan un personal completo para las salidas de la primera ola diaria. Ya que, según sus datos, Francia es el país en Europa donde el control aéreo genera más retrasos a sus pasajeros.
Para poner esta cifra en perspectiva, la aerolínea destaca que en España los pasajeros que experimentaron retrasos debido al control aéreo son 3,8 millones, seguidos de 1,8 millones en Alemania, 700,000 en Reino Unido y 600,000 en Portugal, según las estadísticas ofrecidas por la compañía.
Uno de los episodios más recientes fue la huelga llevada a cabo por dos sindicatos minoritarios de controladores aéreos en Francia los días 3 y 4 de julio. Esta acción, que exigía mejoras en las condiciones laborales y un aumento del personal, afectó a más de un millón de pasajeros y generó pérdidas económicas cercanas a 120 millones de euros para las compañías aéreas europeas, según Eurocontrol, el organismo encargado de supervisar el tráfico aéreo.
Por su parte, EasyJet, otra de las principales aerolíneas de la región, también mencionó «los altos costos» derivados de esta ola de protestas en la presentación de sus resultados del tercer trimestre, el pasado 17 de julio.
El problema del control aéreo en Francia plantea serios desafíos no solo para las aerolíneas sino también para los pasajeros que dependen de un transporte aéreo eficiente. A medida que las huelgas continúan, la presión sobre el gobierno francés para abordar estas cuestiones aumenta, ya que los pasajeros exigen soluciones efectivas que garanticen viajes sin contratiempos. Esto está generando un debate sobre la necesidad de equilibrar los derechos laborales de los trabajadores con la necesidad de un sistema de transporte eficiente y fiable en el sector aéreo.
