
El viernes por la noche, dos horas después del vuelo 194 desde Atlanta en Estados Unidos a Barcelona en España -un vuelo que normalmente dura ocho horas-, el piloto solicitó permiso para regresar. La causa no fue ningún problema técnico con el Airbus A350, sino que resultó ser de naturaleza médica. “Existe un riesgo para la salud. Tenemos un pasajero a bordo con diarrea por todo el avión, por eso quieren que regresemos a Atlanta”, dijeron los pilotos en una conversación grabada y difundida con el control de tráfico aéreo.
El vuelo no llegó a Barcelona hasta las 17.00 horas del día siguiente, ocho horas más tarde de lo previsto. La salida original ya se retrasó dos horas, incluso antes del incidente a bordo con el pasajero enfermo. El segundo vuelo se realizó con el mismo avión que el primero, por lo que entretanto hubo que limpiarlo a fondo. Delta dijo a Insider que el avión en cuestión debía regresar a Atlanta para ser limpiado, pero dijo que era “un problema médico” sin más detalles.
Fue el segundo incidente grave con un vuelo de Delta en cuatro días. El martes pasado, 11 pasajeros de un vuelo de Milán a Atlanta fueron hospitalizados porque resultaron heridos tras unas fuertes turbulencias.
