
El narcotraficante de Limburgo Flor Bressers (36), también conocido como ‘el cortador de dedos’, vivió escondido con su esposa e hijo en Suiza durante al menos dos años. Los documentos de la corte suiza ahora muestran dónde gastó la pareja millones de dinero de las drogas mientras vivían bajo el radar en el país alpino. La familia llevó una existencia decadente con la que los simples mortales solo pueden soñar.
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