
Los Festivales de la Liberación en Groningen y Zwolle, entre otros, se están preparando para grandes pérdidas, pero la organización de Drenthe está segura de que ‘nuevamente’ obtendrá una ventaja en el estado financiero final de este año. El presidente Gerrit Boes cree que puede ahorrar hasta 10.000 euros en la organización del festival en Baggelhuizerplas en Assen. “Y tampoco tenemos ningún problema para el próximo año”.
¿La causa de los números negros? Una parte importante está en la facturación de la industria hotelera, explica Boes. “Varios festivales tienen eso interno, por lo que dependen de eso”.
Debido a las horas de lluvia y las posteriores tormentas, que obligaron a paralizar las fiestas, se vendió mucha menos comida y bebida de lo esperado. Boes lo compara con la situación en Groningen. “Se ha incluido una cantidad considerable en el presupuesto para la facturación de la industria de la restauración. Si no lo logran, por ejemplo debido al mal tiempo, sufren una pérdida”.
En Assen, se decidió subarrendar la industria de la restauración. La organización pone el recinto del festival a disposición de un operador de catering por un importe fijo, pero no tiene que preocuparse por ello. Por lo tanto, no es posible obtener ganancias sustanciales para el Festival de la Liberación en sí mismo con una gran audiencia, pero también se evita el riesgo de hundirse, en caso de contratiempos como el clima. “Sabemos exactamente lo que entra”, señala Boes la ventaja. “Haces un presupuesto ajustado y te apegas a él”.
