
La intención es parar el trabajo durante toda la jornada del viernes en los aeropuertos de Múnich, Fráncfort, Hamburgo, Stuttgart, Dortmund, Hannover y Bremen.
La convocatoria de huelga es el resultado de una disputa salarial entre el sindicato y el gobierno. Verdi y el sindicato de funcionarios DBB exigen un aumento salarial del 10,5 por ciento o al menos 500 euros para los aproximadamente 2,5 millones de empleados de los servicios del gobierno federal y local.
