
Todavía no se sabe cuándo traspasará la maniobra el umbral del Parlamento, lo que hace pensar en un diciembre angustioso para el ok definitivo antes del posible ejercicio provisional. El Gobierno, que ayer se reunió en un primer MDL operativo, busca los recursos para dar seguimiento a los compromisos adquiridos durante la campaña electoral pero los espacios, como es bien sabido, no permitirán acomodar todos los deseos. También porque el impacto de la maniobra, para iniciar las primeras intervenciones, hacer frente a emergencias (las facturas ante todo), financiar gastos inaplazables, ya roza una cifra respetable: unos 20.000 millones, que asciende a 40 según algunos cálculos teniendo en cuenta cuenta todo lo deseado.
Melones: “Costes de factura insostenibles”
Es probable que muchas medidas, por lo tanto, solo se pongan en marcha, para luego continuar con las intervenciones posteriores. Una cosa es cierta: “Los costes de las facturas se han vuelto insostenibles”, subrayó la premier, Giorgia Meloni, “no hay más tiempo que perder”. El gobierno está pensando en los espacios de intervención sobre el déficit, que podría fijarse para 2023 en 4,5%. Una hipótesis que baraja el nuevo ministro de Economía, Giancarlo Giorgetti, y que deberá encontrar un hueco en la integración de Nadef (en el MDL probablemente a finales de semana) que deberá actualizar el marco programático legado por Mario Draghi. .
No es una tarea fácil porque la recuperación del déficit siempre está en la mira de Bruselas que, en poco más de un año, se prepara para modificar y ‘replantar’ las apuestas de las reglas presupuestarias interrumpidas por la pandemia. Pero este domingo llegó desde Berlín un chubasco frío que, además de decir ‘no’ a la deuda común por la emergencia del gas, señala a través del ministro de Hacienda, Christian Lindner, otro “no” a la hipótesis del regreso de la deuda a negociar bilateralmente, prevista por la reforma del Pacto. La credibilidad del pacto deriva del hecho de que “las reglas deben ser aplicadas por todos, de la misma manera”.
Salvini acelera en las obras
Mientras tanto, el ministro de Infraestructura, Matteo Salvini, intenta acelerar las obras, comenzando por la más discutida en los últimos años: el Puente sobre el Estrecho. De ello hablará el martes 8 de noviembre con los gobernadores de Calabria y Sicilia, Roberto Occhiuto y Renato Schifani. Pero el encuentro también servirá para hacer un balance de las “100 obras públicas encargadas en toda Italia” para “acelerar” y empezar con “nuevos proyectos”.
De fondo, como recuerda el colegio de magistrados del Tribunal de Cuentas, subsiste el “miedo a firmar contratos” que es “infundado” pero que para superarlo necesita “urgentemente” una “simplificación de trámites”. Como en toda maniobra, son muchas las hipótesis que circulan, algunas de carácter político, otras ya visitadas por el ejecutivo. Además de la revisión de los ingresos de ciudadanía (Salvini explicó que podría ser ”interrumpida” por algunos periodos para recuperar recursos para pensiones) hoy otro caballo de batalla de las 5S termina en el punto de mira: la bonificación del 110%.



