
Desde hace varios años, el lujo opone cierta resistencia a la modernidad y todo lo que la acompaña, incluido lo digital. Tras haber sufrido de lleno las consecuencias de la crisis sanitaria en 2020, todos los actores del sector han identificado los retos de la digitalización para el desarrollo de la industria. Para ello, se apoyan en perfiles especializados y en la apropiación de nuevas tecnologías.
Rodéate de especialistas digitales
A partir de ahora, tanto las jóvenes start-ups como las grandes casas de lujo están trabajando duro para dar un giro que antes se perdió: el de la web 2.0 y el comercio electrónico. Para ponerse al día, están reclutando masivamente especialistas en marketing, gestión de tráfico o comunicación. Quieren rodearse de profesionales que se hayan introducido en lo digital no solo a través de su experiencia profesional, sino también a través de sus diplomas. Dado que los colegios son conscientes de esta necesidad, la atención se centra ahora en las habilidades digitales en cursos como el MBA en gestión y marketing de lujo.

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Para desarrollar sus estrategias digitales y potenciar su crecimiento, las empresas del sector recurren a perfiles que dominen tanto las nuevas tecnologías como el metaverso y el análisis de datos. Son estos expertos los que contribuyen a acelerar la digitalización de las empresas de lujo, pero también de toda la industria.
Nuevas tecnologías apropiadas
Para satisfacer su búsqueda de modernidad, las casas de lujo necesariamente deben repensar la forma en que llegan a sus clientes. Para Cartier, Montblanc y Piaget, abrir una tienda online con un catálogo reducido era una elección lógica. Para otras empresas del sector se trataba de recuperar herramientas digitales para transformar la experiencia del cliente.
Gucci, por ejemplo, ha creado un universo virtual único para su perfume Flora Gorgeous Gardenia. Los internautas pudieron pasear por este mágico espacio para conocer más sobre la historia del perfume y los ingredientes que lo componen. Experiencias extraordinarias como estas nos permiten afrontar un triple reto al que se enfrentan todas las casas de lujo: innovar, cultivar la rareza de los productos y perseguir las tradiciones.
Hacerse con las nuevas tecnologías es también una forma de dirigirse a un público estratégico: la Generación Z. Según una estudio realizado por Bain & Company (pdf), debería realizar el 40% de las compras de productos de lujo en 2035. Las marcas lo han entendido bien, deben ampliar su presencia y actividad en las redes sociales para llegar a este nuevo target. En junio de 2022, Vogue lanzó una experiencia de realidad aumentada en Snapchat, que permite a los usuarios probarse atuendos de las principales casas de moda como Balenciaga y Versace. Por su parte, Balmain recurrió a TikTok para transmitir su desfile como parte de la primera edición digital de la Semana de la Moda de París en 2020.
Si el lujo ha sido durante mucho tiempo reacio a embarcarse en lo digital, ahora ofrece muchas innovaciones. Gracias a los especialistas web, las empresas logran encontrar una nueva identidad sin dejar de tener un enfoque centrado en el cliente.
