
Pourquoi la Nissan Leaf a fait peur à toute l’industrie automobile électrique
La dégradation des batteries: un atout pour la Tesla Model S
Hoy en día, la mayoría de los vehículos eléctricos en el mercado utilizan sistemas de refrigeración líquida para mantener la salud de sus baterías. Según un estudio de Geotab, la tasa de degradación promedio de la Tesla Model S 2015 es significativamente más baja en comparación con la Nissan Leaf 2015, que usa refrigeración pasiva. La Tesla presenta una degradación del 2.3% anual, mientras que la Leaf muestra un 4.2%. Este aspecto ha generado preocupación en la industria, dado que la capacidad de las baterías es crucial para la longevidad y el rendimiento de los vehículos eléctricos.
Comparativa de la capacidad de retención de batería
Para poner esto en perspectiva, una Model S de 2014, incluso con más de 160,000 kilómetros, conserva un 85% de su capacidad original tras once años. En contraste, una Leaf del mismo año mantiene solo alrededor del 85.7% de su capacidad, frente al 91.8% de la Model S, según un estudio realizado en Francia por MyBatteryHealth. Esta diferencia es significativa y pone de relieve cómo la tecnología de refrigeración afecta el rendimiento a largo plazo de las baterías.
Innovaciones en refrigeración: el camino a seguir
Los fabricantes están comenzando a integrar sistemas más avanzados, combinando circuitos de refrigeración líquida con bombas de calor. Estas bombas extraen la calor de los motores y la electrónica para optimizar la temperatura de la batería. Un ejemplo de esto es un prototipo de Shell que implementa un enfoque diferente, donde el refrigerante se sumerge directamente en las celdas de la batería, en lugar de fluir alrededor de ellas.
El futuro regulador de las baterías
A partir de febrero de 2027, el pasaporte de baterías europeo comenzará a ser obligatorio, lo que requerirá que los fabricantes proporcionen información sobre el estado de salud de cada batería. La normativa 2023/1542 incluirá un código QR que permitirá a los usuarios consultar esta información de manera rápida y fácil. Además, la normativa antipolución Euro 7 exige una retención mínima de capacidad, con al menos un 80% después de cinco años y un 70% tras ocho años o 160,000 kilómetros. Estas regulaciones obligan a los fabricantes a ser más transparentes respecto a la calidad de sus baterías.
Segunda vida para las baterías de la Nissan Leaf
A pesar de la degradación de algunas baterías Leaf, muchas de ellas aún pueden desempeñar un papel valioso. Nissan ha recuperado cientos de módulos de baterías viejas para alimentar el estadio Johan Cruyff Arena en Ámsterdam mediante su solución xStorage, en colaboración con Eaton. Esto demuestra que, incluso cuando las baterías ya no son adecuadas para la propulsión de vehículos, todavía pueden ser utilizadas para almacenar energía solar o ayudar a equilibrar la red eléctrica durante los picos de demanda.
Conclusiones
La Nissan Leaf ha puesto en evidencia las debilidades de ciertas tecnologías de baterías en comparación con competidores como Tesla. La industria automotriz eléctrica debe adaptarse y mejorar sus sistemas de refrigeración y gestionar de manera más eficiente el ciclo de vida de las baterías para asegurar un rendimiento confiable y duradero. Sin embargo, la capacidad de reutilizar las baterías de Nissan para aplicaciones sostenibles es una luz de esperanza, mostrando que la innovación en el sector eléctrico sigue adelante, a pesar de los retos.



