
Nissan pone fin al Qashqai eléctrico: implicaciones para Europa
La industria automotriz está viviendo tiempos turbulentos, y el reciente anuncio de Nissan de discontinuar el modelo Qashqai eléctrico resuena con gran fuerza en Europa. Bajo el plan Re:Nissan, la compañía está llevando a cabo una reestructuración significativa que afectará no solo su gama de vehículos, sino también su capacidad operativa y laboral.
Pérdidas financieras y reestructuración
Nissan ha reportado una pérdida neta de 533 mil millones de yenes, equivalentes a aproximadamente 2,88 mil millones de euros en su último ejercicio fiscal, cerrando en marzo. A pesar de que la cifra es mejor que la pérdida de 4,1 mil millones de euros del período anterior, en los últimos dos años, la compañía ha acumulado alrededor de 7 mil millones de euros en pérdidas.
El CEO Ivan Espinosa anunció a mediados de abril una reducción drástica de la gama de modelos de 56 a 45, enfocando el 80% de la producción en solo tres familias de vehículos. Esto no solo significa un ajuste en su oferta, sino también una reorientación estratégica que podría cambiar el panorama del mercado en Europa.
Impacto en el empleo y las operaciones
La reestructuración también conlleva recortes significativos en la plantilla. Se prevé que alrededor de 20,000 puestos de trabajo se eliminen a nivel global, lo que representa un 15% del total de empleados de Nissan. En Europa, ya se han anunciado 900 despidos, principalmente en áreas administrativas en países como el Reino Unido, Francia y España.
Nuevos enfoques en la producción
Con la caída del Qashqai eléctrico, la factoría de Sunderland se enfocará en el futuro en el lanzamiento de la nueva Leaf de tercera generación y un modelo eléctrico del Juke, que comenzará su producción en 2027. Esta tendencia representa un cambio claro en la dirección de la producción de Nissan, centrando recursos y esfuerzos en vehículos eléctricos más prometedores.
Además, se ha cancelado un proyecto destinado a construir una fábrica de ejes eléctricos en Sunderland, lo que refleja una reducción de las inversiones en ciertas áreas críticas. Este hecho ha sido informado por medios como Nikkei, subrayando las tensiones financieras que enfrenta la compañía.
La salida de Nissan de mercados claves
La situación en España también está cambiando. La antigua planta de Nissan en Barcelona, que había sido un importante punto de producción, ahora es administrada por la compañía Chery en conjunto con el socio español Ebro desde 2023. Esto marca un cambio significativo en el potencial manufacturero de la región, con Nissan alejándose gradualmente de mercados clave.
Conclusión
El cese de la producción del Qashqai eléctrico no solo es un golpe para la cartera de modelos de Nissan, sino que también señala un cambio estratégico para la empresa ante un panorama competitivo cambiante. La atención se centrará en cómo la compañía gestionará su reestructuración y qué nuevos modelos posicionará en el mercado europeo. La industria automotriz está en una encrucijada y Nissan deberá adaptarse rápidamente para sobrevivir y prosperar en un entorno cada vez más desafiante.





