
En el 24 de la rue de la Bourse en Toulouse, ha abierto sus puertas una librería única llamada “Mon Chat Pitre”, donde los gatos rescatados y los libros se unen. Rudy, un gato negro hallado en una papelera en Grecia, y Fleur, una tímida felina originaria del Tarn, son los primeros “gatos bibliotecarios” de este establecimiento. Este proyecto ha sido impulsado por un dúo madre-hija, Stéphanie Losteller y Annaëlle Blin, quienes han decidido dar un giro radical a sus vidas y crear un espacio que fomente tanto la lectura como el bienestar de los gatos rescatados.
Un Refugio para Libros y Gatos
En este acogedor espacio, Rudy, con su pelaje negro brillante y su personalidad sociable, se mueve entre las estanterías llenas de libros. Fleur, más reservada, también se hace notar, creando un ambiente cálido para los visitantes. “Mon Chat Pitre” se ha instalado en el lugar de la antigua librería juvenil Tire-Lire, incorporando un concepto innovador que ha tenido éxito previamente en Aix-en-Provence y Colmar.
Los Beneficios del Ronroneo
La idea de combinar libros y gatos no es solo un capricho. Según Stéphanie, “gracias a ellos, ofrecemos una verdadera pausa apaciguadora”. La energía calmante que emana un gato al ronronear se convierte en una terapia efectiva para los clientes que buscan desconectar. La librería ha sido diseñada para que los gatos se sientan cómodos, con pasarelas y árboles para jugar. Hay también un espacio especial donde se les puede ofrecer comida y agua.
Cambio de Vida a los 53 Años
Stéphanie Losteller, con 53 años, ha dejado atrás su exitosa carrera en la industria de la panadería, donde supervisaba más de 300 empleados. “En algún momento, perdimos un poco el rumbo”, confiesa. Siempre con una pasión por la lectura y los gatos, decidió que era hora de hacer un cambio significativo. Este no es un proyecto impulsivo; es una metamorfosis bien pensada, que también incluye una formación intensiva en el ámbito de la librería.
Una Legado Familiar
Junto a Stéphanie, su hija Annaëlle Blin, de 24 años y estudiante en filosofía y mediación cultural, aporta su entusiasmo y conocimientos al negocio. “Es una oportunidad increíble trabajar con mi madre”, menciona Annaëlle, emocionada por poder ayudar a realizar un sueño familiar.
Iniciativa Comunitaria
La librería no solo busca ser un lugar de lectura; también está enfocada en ayudar a los gatos sin hogar. El objetivo es albergar entre cinco y seis gatos a largo plazo, ofreciendo un entorno donde los clientes pueden relajarse mientras interactúan con ellos. A su vez, su padre también se unirá a la familia empresarial, planeando abrir un café en la planta baja.
Ajustes Finales y Apertura
Después de una preapertura, Stéphanie y Annaëlle están haciendo los ajustes finales para ofrecer el mejor servicio a sus clientes. Aunque han enfrentado desafíos técnicos, están emocionadas por abrir sus puertas a una comunidad que ama los libros y los gatos. “Mon Chat Pitre” promete ser un refugio no solo para libros, sino también para aquellos que buscan el cariño y la compañía de un gato.
A medida que este proyecto va tomando forma, la emoción en el aire es palpable. La mezcla de literatura y amor por los animales es una propuesta que atrae tanto a los amantes de los libros como a los de felinos, haciendo de “Mon Chat Pitre” un lugar único en Toulouse.




