Les fantasmas de la esclavitud en la Maison de l’armateur
Un recorrido arquitectónico e histórico
A solo unos pasos del mercado de pescado en Le Havre (Seine-Maritime), la Maison de l’armateur se erige como un testigo de la rica pero oscura historia del comercio triangular. Este espléndido edificio, con su impresionante arquitectura del siglo XVIII, no solo es un símbolo de la prosperidad de la región, sino también un recordatorio de su conexión con la esclavitud y el sufrimiento humano.
Este hotel particular, perteneciente a la familia Foäche, uno de los armadores más importantes de Le Havre, escapó milagrosamente de los bombardeos de 1944. La familia Foäche estaba profundamente involucrada en la trata de esclavos, siendo propietarios de extensas plantaciones en Haití. La Maison de l’armateur sirvió tanto como su residencia invernal como las oficinas de su compañía marítima, representando una fusión entre el lujo y la explotación.
Un museo con una historia significativa
Inscrita como monumento histórico, la Maison de l’armateur fue adquirida por la municipalidad en la década de 1950 para convertirse en un museo dedicado a la historia local. Hoy en día, es uno de los pocos espacios que aún se mantienen de un pasado inquietante, que durante mucho tiempo permaneció oculto bajo el velo del olvido.
Renacimiento de la memoria
La Maison de l’armateur permaneció cerrada desde 2023 para enfrentar unas necesarias reformas. Se reabrirá el 8 de mayo de 2026, tras un delicado proceso de renovación. La directora del museo, Emmanuelle Riand, asegura que el objetivo de las reformas es mejorar la accesibilidad sin alterar la atmósfera particular de este lugar.
La renovación, aunque casi invisible, garantiza condiciones de seguridad óptimas y ha permitido a los equipos del museo resaltar las diversas salas, donde se instalará una nueva exposición temporal. Titulada “Réminiscences – Fantômes de l’esclavage”, esta exhibición llega en un momento significativo para conmemorar los 25 años de la ley Taubira, que reconoce la trata de esclavos transatlántica y la esclavitud como un crimen contra la humanidad.
Arte y memoria: una conexión personal
La exposición es fruto de la colaboración entre Emmanuelle Gall y Ari Hamot, dos artistas unidas por la historia de sus antepasados: los de Gall fueron esclavos, mientras que los de Hamot están directamente relacionados con la familia Foäche. Desde su primer encuentro en Marsella, ambas artistas se propusieron crear una obra que reflejara este legado tan pesado.
A través de objetos cotidianos reinventados y en espacios inesperados, han logrado dar vida, y a veces un nombre, a aquellos que han sido olvidados. Estos individuos, que sufrieron y trabajaron forzadamente, fueron fundamentales para traer prosperidad a la población local a través de su dolor y esfuerzo.
Un viaje conmovedor
La exposición “Réminiscences – Fantômes de l’esclavage” invita a los visitantes a reflexionar sobre un pasado profundamente enraizado en la historia de Le Havre. Esta exhibición tendrá lugar hasta el 20 de septiembre y promete ser una experiencia impactante que recuerda la importancia de la memoria colectiva en la construcción del futuro.
Para más información, visita www.musees-mah-lehavre.fr/musees/maison-armateur.

