
La indignant experiencia de Alexandra Saint-Pierre en Rouen
En el año 2026, tomarse un autobús debería ser una experiencia cotidiana y accesible para todos. Sin embargo, la realidad es muy diferente para algunas personas. La pongista paralímpica Alexandra Saint-Pierre, campeona mundial en 2022 y seleccionada para los Juegos Paralímpicos de París en 2024, tuvo una amarga experiencia en Rouen que decidió compartir en redes sociales para visibilizar la falta de accesibilidad en el transporte público.
Un incidente que expone una realidad
En una publicación de Instagram del 30 de marzo, Alexandra relató cómo un simple intento de regresar a su centro de rehabilitación se convirtió en un verdadero desafío. A su llegada, todo parecía normal hasta que el autobús se detuvo. “El TEOR estaba allí. Yo también. Pero no pude subir”, comentó, refiriéndose a la imposibilidad de acceder al vehículo debido a que este se había detenido demasiado lejos de la acera.
Cuando solicitó al conductor acercar el autobús, este se negó, explicando que “no puede, no hay marcha atrás en el autobús, tómate el siguiente.” Así, Alexandra tuvo que esperar más de veinte minutos en el frío antes de poder subir a otro autobús.
Desigualdad en la inclusión
Este incidente no es aislado, como lo menciona la misma Alexandra. A través de su publicación, denuncia problemas recurrentes en el transporte público: rampas de acceso averiadas, negación de acceso a sillas de ruedas eléctricas “por las baterías” y la limitación a un solo asiento para sillas de ruedas por autobús. “Estamos en 2026. Hablamos de inclusión en todas partes. Pero en la práctica, aún dejamos a la gente de lado”, afirmó.
Accesibilidad para todos
Alexandra también hace hincapié en que las dificultades que enfrenta no solo afectan a las personas con discapacidad, sino a una amplia gama de usuarios: ancianos, padres con carritos, y en general, a cualquier persona que requiera un espacio accesible. “Cuando un autobús está mal posicionado, todos tienen problemas”, recalcó, subrayando que la accesibilidad debería ser una norma general y no una excepción.
Reacción de las autoridades
Después de que Alexandra compartiera su malestar, la Métropole Rouen Normandie respondió expresando sus disculpas y reafirmando su compromiso hacia una política de transporte público accesible para todos, incluyendo a las personas con movilidad reducida. También el Réseau Astuce, encargado del transporte público en Rouen, se comunicó con ella, mostrando comprensión por su descontento.
No obstante, los comentarios en la publicación de Alexandra revelan que este problema es recurrente en muchas partes de Francia. “Vivo lo mismo en Angers”, comentó un internauta. “He tenido la misma experiencia en silla de ruedas”, añadió otro, confirmando así que las mejoras en accesibilidad son urgentes y necesarias en todo el país.



