
Un viaje extraordinario: 13,000 km a pie hacia China
Benjamin Humblot y Loïc Voisot, dos amigos franceses de 27 y 26 años respectivamente, han completado una travesía increíble que abarcó 12,850 kilómetros. Partieron de su ciudad natal, Annecy, con el objetivo de llegar a Shanghai, un sueño que se convirtió en realidad después de 518 días de caminata a través de 16 países.
Motivación ambiental
La idea surgió en una conversación casual entre amigos. Ambos comparten una profunda preocupación por las cuestiones ambientales y decidieron emprender este desafío sin utilizar aviones, buscando promover un enfoque más sostenible del viaje. “Queríamos experimentar una aventura alineada con la urgencia climática”, comenta Benjamin.
El recorrido
Su viaje los llevó a través de distintos países, comenzando por Suiza, luego Italia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Serbia, Bulgaria, Grecia, Turquía, Georgia, Rusia, Kazajistán, Uzbekistán y Kirguistán, antes de finalmente llegar a China. En Rusia, debido a preocupaciones de seguridad, optaron por utilizar autobuses y trenes en lugar de caminar.
Documentando la experiencia
A lo largo de su largo viaje, Humblot y Voisot compartieron su experiencia en Instagram, donde mostraron la belleza cultural, los desafíos y las sorpresas que encontraron en el camino. “La reacción de la gente cuando explicábamos nuestra travesía siempre fue sorprendente para nosotros,” dice Loïc.
Los últimos kilómetros
Antes de llegar a su destino final, hicieron un llamado a sus seguidores para unirse a ellos en los últimos 10 kilómetros de su odisea. Una multitud de aproximadamente 50 personas se reunió para acompañarlos, incluidos periodistas y franceses residentes en Shanghái. “Nos sentimos apoyados y acompañados en este momento tan especial”, mencionó Benjamin.
Impacto y regreso
El propósito principal de su viaje era no solo realizar un sueño personal, sino también crear conciencia sobre la preservación del medio ambiente y compartir buenas prácticas sostenibles. Su aventura ha inspirado a otros a considerar el impacto de sus decisiones de viaje en el planeta.
Después de esta experiencia transformadora, el dúo planea regresar a Francia en tren, cerrando así un capítulo de su vida y abriendo la puerta a nuevas formas de explorar el mundo. “Una vez terminado, lo primero que haré será dormir mucho”, bromeó Loïc.
Su mensaje final es claro: “Si tus sueños son locos, avanza simplemente paso a paso. A veces no lo lograrás, pero otras sí.”



