Décrochage Marcado en las PME: La Creación de Fábricas en Francia desde 2013
Según el informe del gabinete Trendeo, el panorama industrial en Francia ha visto un cambio drástico en 2025, con más cierres que aperturas de fábricas. Este fenómeno ha resultado en un saldo negativo de -63, algo que no se había registrado desde 2013. Después de un período de crecimiento sin precedentes entre 2021 y 2022, el saldo neto se ha sumergido nuevamente en números negativos hacia finales de 2024 y ha continuado su descenso en 2025.
La Dramática Realidad de las Pequeñas y Medianas Empresas
Trendeo ha señalado que, independientemente del tamaño de la empresa, todas han caído en la trampa de abrir menos fábricas que el promedio histórico. Sin embargo, las pequeñas y medianas empresas (PME) son las más afectadas. Esta crisis se traduce en un evidente “décrochage” para estos negocios, que a menudo son el corazón del tejido industrial francés.
Dos Francesas Industriales
El estudio realizado por Trendeo destaca la existencia de dos “Francias industriales”. Por un lado, están los sectores que siguen en auge, como la energía, la gestión de residuos y la aeronáutica. Por otro, se encuentran industrias que han experimentado un “declive estructural” desde 2009, que incluye la fabricación de productos metálicos, imprentas, mobiliario, textil, y la automotriz. Para estas industrias, la tendencia ha sido negativa incluso durante los períodos de bonanza.
El Declive de la Industrialización desde los Años 70
Desde la década de 1970, la industrialización en Francia ha estado en un continuo proceso de declive. A pesar de los esfuerzos por una “reconquista industrial” en 2021 y 2022, los beneficios se han limitado a sectores que ya estaban creciendo. El gabinete Trendeo advierte que los recientes cambios en sectores como el alimentario y la química suscitan dudas sobre la permanencia de estos avances.
Reconocimiento del Gobierno y Perspectivas Futuras
A finales de octubre, la Dirección General de Empresas (DGE), parte del Ministerio de Economía, admitió un “ralentimiento en la dinámica de reindustrialización” durante la primera mitad de 2025. Este hecho es alarmante, dado que el objetivo de los distintos gobiernos bajo Emmanuel Macron ha sido incentivar un movimiento de reindustrialización para contrarrestar el descenso observado desde hace décadas.
En conclusión, el futuro industrial de Francia, y especialmente el de sus PME, enfrenta desafíos significativos. La caída en la creación de nuevas fábricas es un claro indicativo de la necesidad de repensar estrategias y políticas que revitalicen no solo el sector industrial, sino también la economía en su conjunto.
