
La represión del régimen iraní y las mutilaciones oculares
A medida que las protestas contra el régimen islámico de Irán se intensifican, surgen preocupantes relatos de brutalidad estatal. Los testimonios indican que las fuerzas de seguridad han estado atacando a los manifestantes con una táctica escalofriante: dispararles a los ojos, dejando a muchos gravemente heridos o ciegos. Este acto no solo es un ataque físico, sino también una forma de terror psicológico.
Tácticas de represión brutal
Los Gardiens de la Revolución, brazo militar de la República Islámica, han sido acusados de dirigir sus disparos específicamente hacia los ojos de hombres, mujeres y jóvenes que se atreven a levantarse contra el gobierno. Un testimonio reciente de un manifestante que huyó del país describe cómo las fuerzas de seguridad disparan “directamente en los ojos de las personas”. Las estadísticas son alarmantes: se estima que al menos 400 personas han sido hospitalizadas en Teherán por heridas oculares desde el inicio de las protestas.
Detalles sobre las heridas
El Dr. Amir Mobarez Parasta, cirujano oftalmológico, reportó que en una sola clínica privada de Teherán se registraron 6,000 casos de lesiones oculares. Estas estadísticas no son accidentales; los patrones de las lesiones sugieren que el objetivo es deliberado: “El estado de las heridas muestra que el agresor eligió qué ojo apuntar, a veces disparando hacia ambos”, explica Parasta.
Un fenómeno histórico y simbólico
La elección de atacar los ojos no es aleatoria. Históricamente, la ceguera ha sido utilizada como un símbolo de poder y control. En la antigua Persia, los rivales políticos a menudo eran cegados como una forma de castigo y deshonra. Este trasfondo cultural da un peso siniestro a las acciones actuales del régimen, colocándolas dentro de un ciclo más amplio de violencia y opresión.
Un legado de terror
No es la primera vez que se utilizan estas tácticas en protestas en el mundo árabe. Durante la Primavera Árabe, incidentes similares fueron reportados en Egipto y Bahrein. Sin embargo, lo que está sucediendo en Irán se siente como una escalada de esta barbarie, con un enfoque particularmente devastador en los ojos de los manifestantes.
El objetivo del régimen: instaurar el miedo
Fariba Hachtroodi, una escritora y defensora de los derechos humanos, comenta que la estrategia de dirigir los ataques a los ojos tiene un propósito claro: “Hacen esto para decirnos: ‘Si ustedes se atreven, nosotros también lo haremos'”. Esto refuerza la noción de que las decisiones en el régimen no son meramente arbitrarias, sino que son políticas deliberadas diseñadas para instigar una cultura de miedo y control total.
Un llamado a la comunidad internacional
El Dr. Parasta advierte que este régimen ha cruzado todas las líneas rojas. “El mundo debe entender que estos individuos no son humanos. No tienen piedad hacia otros”, concluye. Es un momento crítico para que la comunidad internacional actúe y eleve su voz contra esta injusticia, apoyando así a quienes están en la lucha por sus derechos y dignidad en Irán.



