
STEPHANIE LECOCQ / AFP
Brigitte Macron, esposa del presidente francés, fotografiada en París el 24 de julio de 2024.
Un reciente caso judicial ha puesto de relieve la preocupación creciente por el ciberacoso en línea, especialmente dirigido hacia figuras públicas. Diez personas han sido condenadas por el tribunal correctionnel de París a penas de hasta ocho meses de prisión con suspensión por su participación en el ciberacoso de Brigitte Macron, esposa del presidente francés.
Ciberacoso en redes sociales
Todo comenzó como una serie de mensajes confundidos en redes sociales, que pronto se convirtieron en un fenómeno viral caracterizado por insultos y desinformación degradante y trans-fóbica. Este caso ha revelado cómo la desinformación puede propagarse rápidamente, afectando no solo a las víctimas, sino también a sus familias.
Las acusaciones se centraron en la difusión de comentarios y videos que afectaban a la imagen de Brigitte Macron, incluyendo afirmaciones vinculadas a su género y su diferencia de edad de 24 años con su esposo.
La lucha de Brigitte Macron
Brigitte Macron ha decidido no quedarse al margen y ha tomado acciones legales para combatir esta ola de desinformación, tanto en Francia como en Estados Unidos. En una reciente entrevista, afirmó: “Me estoy luchando continuamente. Quiero ayudar a los adolescentes a combatir el acoso. Pero si no doy el ejemplo, será difícil”. Además, enfatizó: “No tocarán mi genealogía”.
La repercusión de los rumores ha afectado profundamente a su entorno personal, especialmente a sus nietos, que han tenido que enfrentar afirmaciones hirientes sobre su abuela.
Instigadores y seguidores
El juicio tuvo un enfoque particular al distinguir entre los acusados: tres fueron catalogados como “instigadores”, mientras que los otros siete fueron considerados “seguidores”. Las penas solicitadas por el fiscal variaban de tres a doce meses de prisión, además de multas significativas que podían alcanzar los 8,000 euros.
Entre los instigadores, se encuentra Aurélien Poirson-Atlan, conocido en redes como Zoé Sagan, quien había realizado comentarios ofensivos sobre la pareja presidencial en su cuenta de X. Este individuo fue condenado a ocho meses de prisión con suspensión.
Influencias negativas en las redes sociales
Otra figura notable en este caso es Amandine Roy, una médium que había generado una viralidad considerable con su contenido, defendiendo teorías erróneas sobre la identidad de Brigitte Macron. A pesar de haber sido anteriormente condenada por difamación, esta vez recibió seis meses de prisión con suspensión y una suspensión adicional de sus cuentas en redes sociales por seis meses.
Por último, el galerista Bertrand Scholler fue igualmente señalado como uno de los instigadores, participando activamente en la difusión de la desinformación a través de su cuenta de X.
Un mensaje claro contra el ciberacoso
Este caso resalta la importancia de luchar contra el ciberacoso y la desinformación en la sociedad contemporánea. Las condenas impuestas son un paso hacia la protección de figuras públicas y, sobre todo, un llamado a la sociedad para reflexionar sobre el impacto de sus palabras y acciones en el mundo digital.




