
Cómo Evitar Gritos Durante los Viajes en Coche con Niños
Los viajes en coche con niños pueden convertirse rápidamente en un desafío, llenos de llantos y peleas. La psicóloga Victoria Dumont-Verfaillie ofrece valiosos consejos para minimizar el estrés y hacer que el trayecto sea más agradable para todos.
Entender el Inconfort de los Niños
Uno de los principales problemas es la falta de comprensión sobre el tiempo. Según Dumont-Verfaillie, los niños menores de 6 años no tienen una noción clara del tiempo. Por lo tanto, decirles “Llegamos en una hora” no les ayuda a visualizar la espera. Además, factores como el hambre, la sed o la necesidad de ir al baño pueden contribuir a su incomodidad.
La Importancia del Contexto
Para los más pequeños, viajar en coche puede ser estresante. “Hasta los 15 meses, deben ir en una silla de auto mirando hacia atrás, lo que implica que no pueden ver a sus padres, figuras de apego necesarias”, explica la psicóloga. Esto también puede llevar a llantos.
Controlar la Tensión al Volante
Las tensiones en el coche se reflejan en el conductor, quien puede sentirse abrumado. Dumont-Verfaillie aclara: “Un niño que llora no actúa de forma caprichosa. Simplemente, no tiene la madurez emocional para gestionar sus sentimientos”. Es fundamental que los padres mantengan la calma y no se dejen llevar por la frustración.
Estrategias para Viajes Más Serenos
Pausas Regulares
Si la situación se vuelve tensa, la psicóloga sugiere hacer pausas. “Detenerse permite a todos calmarse y a los niños estirarse o recibir un abrazo”. También es esencial verbalizar emociones, lo que ayuda a gestionar la incomodidad y alivia la tensión.
Preparación Antes del Viaje
Una buena preparación puede hacer maravillas. Asegúrate de que el niño esté bien alimentado y cómodo antes de iniciar el viaje. Dumont-Verfaillie recomienda planear los trayectos durante la siesta del niño para que pueda dormir en el coche.
Distracciones para Niños
Prepara una “caja de sorpresas” con juguetes suaves, libros de tela o actividades adecuadas a su edad. Para los mayores, una buena idea es incluir lápices de colores, pegatinas o pequeños juegos que estimulen su imaginación y mantengan su atención.
¿Y si Me Enfado?
A veces, las cosas no salen como se planean y puede que levantes la voz. Dumont-Verfaillie asegura que “no hay que sentirse mal por perder la paciencia. Lo importante es disculparse y explicar por qué te abriste”.
Después del Viaje
Una vez que llegues a tu destino, es importante fortalecer la conexión con el niño. “Ofrecer un abrazo reduce el estrés y ayuda a liberar oxitocina, la hormona del apego”, agrega la experta. También es un buen momento para que los niños se muevan y se liberen de la tensión acumulada durante el viaje.





