Reprise de empresa: La loca aventura de Laïs, dueña de su salón de peluquería a los 19 años
La Inauguración de Allure Canine
En el encantador pueblo de Pont-L’Évêque, en Calvados, Francia, se encuentra el salón de peluquería canina Allure Canine, dirigido por Laïs Lengrand-Jossic. A sus 20 años, acaba de celebrar su primer año al mando de este negocio. Laïs se dedica a embellecer a los perros, creando un ambiente de confianza que les permite relajarse a pesar del estrés habitual que pueden sentir en estas situaciones.
La joven empresaria comparte su experiencia: “No es lo mismo que llevar a un humano al peluquero. Los perros suelen moverse y es vital captar los signos de su comportamiento”. Este entendimiento permite que Laïs desarrolle una relación especial con cada animal que pasa por sus manos.
Desafíos Iniciales y Aprendizaje
Cuando Laïs comenzó en el salón, su camino no fue fácil. Después de que la antigua propietaria le ofreció la idea de continuar con el negocio, Laïs decidió lanzarse a la aventura empresarial. “Siempre quise trabajar con animales, pero no necesariamente en la peluquería. Sin embargo, descubrí que realmente me encanta”, confiesa.
Apenas con 19 años, se enfrentó a muchos desafíos, desde aprender el oficio hasta lidiar con trámites administrativos complicados. “Pasé casi dos meses esperando mi número de Siret, lo que me impedía comprar suministros profesionales”, recuerda Laïs con una sonrisa.
Apoyo Financiero y Crecimiento
La financiación siempre es un aspecto crucial en cualquier nuevo negocio. Para la joven, obtener un préstamo de 30,000 euros no fue simplemente una cuestión de mostrar un plan de negocios —también requirió una garantía de sus padres debido a su joven edad. “Tuve la suerte de contar con su apoyo”, dice Laïs, quien también recibió un impulso financiero de la región de Normandía.
La creación de una sólida base financiera fue fundamental para permitir que Allure Canine prosperara. Laïs ha estado tomando cursos de formación a distancia en peluquería y gestión mientras gestionaba su negocio.
Expansión y Nuevos Proyectos
Una de las decisiones más significativas que tomó fue la contratación de una empleada para el salón. Esta incorporación no solo ayudó a aliviar la carga de trabajo, sino que también le enseñó a Laïs sobre la nueva responsabilidad que implica liderar un equipo. “Al principio, los clientes dudaban en confiarme a sus mascotas porque a menudo me veían más joven de lo que soy”, relata. Sin embargo, Laïs ha aprendido a enfrentar esos desafíos con madurez.
A medida que celebra su primer aniversario, Laïs mira hacia el futuro con grandes ideas. Ha desarrollado un pequeño mostrador de ventas en su salón y está considerando expandirse, aunque con cautela, asegurándose de no crecer demasiado rápido.
Reflexiones Finales
A lo largo de este año lleno de altibajos, Laïs ha aprendido la importancia del apoyo. “Ser joven significa que hay mucho por descubrir y no siempre es fácil, pero la experiencia es muy enriquecedora”, sostiene. Con cada nuevo reto, Laïs Lengrand-Jossic no solo ha crecido como empresaria, sino también como persona.
El futuro de Allure Canine parece prometedor, y con el entusiasmo y la dedicación de Laïs, seguramente habrá muchas más aventuras y logros en el horizonte. ¡Feliz primer aniversario a este innovador salón de peluquería canina!

