
DREW ANGERER / AFP
El director del FBI, Kash Patel, fotografiado en Washington, el 26 de noviembre de 2025. (Foto de ilustración)
El 8 de diciembre, doce agentes del FBI presentaron una demanda tras ser despedidos de manera abrupta por arrodillarse en una manifestación en 2020. Esta decisión, según sus afirmaciones, tenía como objetivo prevenir una confrontación violenta durante las protestas que siguieron a la muerte de George Floyd, un afroamericano asfixiado por un policía en Minneapolis.
Acusaciones contra el Gobierno Trump
En la demanda, los agentes, nueve mujeres y tres hombres cuyos nombres se mantienen en anonimato, señalan que en septiembre recibieron cartas del director del FBI, Kash Patel, indicando que su despido era resultado de un “comportamiento no profesional y falta de imparcialidad”.
El 4 de junio de 2020, en un clima de intensas tensiones, estos agentes decidieron arrodillarse para “desescalar” la situación con una multitud parcialmente hostil. Según afirman, esta “decisión táctica” fue posteriormente respaldada por sus superiores en ese momento.
Reescribiendo la Historia
Los agentes sostienen que el gobierno de Trump está tratando de “reescribir la historia” al considerar su acción como inapropiada, a pesar de que originalmente fue vista como una medida que evitó la violencia.
Un FBI bajo Influencia Política
Kash Patel ha sido objeto de críticas por llevar a cabo lo que sus detractores llaman una “purga” dentro del FBI, alineándose con las prioridades de Donald Trump. Actualmente, enfrenta múltiples denuncias de otros agentes despedidos bajo su mando.
En septiembre, tres altos funcionarios del FBI, incluido Brian Driscoll, lo acusaron en una demanda de haber “politizado” el departamento. Informaron que fueron castigados por negarse a ceder a la política del FBI, manifestando su desacuerdo con la destitución de agentes percibidos como no alineados con la nueva administración.
Libertad de Expresión y Diversidad
Además, en noviembre, un ex-empleado del FBI afirmó que su despido se debió a la presencia de una bandera LGBT+ en su escritorio, un acontecimiento que destaca las tensiones relacionadas con la diversidad y la inclusión dentro del marco laboral del FBI.
Conclusión
La situación en el FBI pone de manifiesto el impacto que la política puede tener en las instituciones de justicia. Los despidos y las denuncias de politización reflejan una lucha interna sobre los valores fundamentales que se deben mantener dentro de la policía federal. Mientras tanto, los agentes que se atrevieron a actuar de acuerdo a su conciencia enfrentan las consecuencias de un clima político cargado de divisiones.





