
La escasez de médicos en el Gers ha llevado a los residentes a esperar semanas, incluso meses, para una consulta médica. La teleconsulta se ha consolidado como una opción rápida y confiable para acceder a atención médica. Reportaje desde Auch.
La teleconsulta: una solución ante la escasez
“Esperé tres meses para una cita con mi médico… la teleconsulta fue mi única solución”, comenta Emma, de 24 años. En el Gers, solo hay 225 médicos por cada 100,000 habitantes, lo que constituye el índice más bajo de Occitania, según un reciente informe del INSEE. Para muchos, la teleconsulta se ha convertido en un verdadero salvavidas.
Accesibilidad mejorada
El doctor Jean-Claude Weber, que solía ejercer en el Gers y ahora trabaja en Lot-et-Garonne, ha observado un claro beneficio: “El aumento de la accesibilidad para los pacientes es enorme. En áreas con escasez de médicos, como aquí, todo cambia”. La teleconsulta no sustituye las consultas tradicionales, pero permite abordar rápidamente motivos comunes, como la renovación de recetas o infecciones leves.
Telemedicina: una práctica regulada
Contrario a la creencia popular, la teleconsulta no es un mercado descontrolado. No se permiten la prescripción de sustancias controladas ni certificados deportivos. “Es muy regulado”, afirma Elodie Berth, farmacéutica en la farmacia Fieux de Auch. Las cabinas instaladas en las farmacias están equipadas con estethoscopios, termómetros y cámaras dermatológicas, asegurando que se replique lo más posible las condiciones de una consulta física tradicional.
Un sistema eficiente
“La teleconsulta puede abordar aproximadamente el 90% de los casos de medicina general, descongestionando las urgencias y haciendo que la atención médica sea más accesible rápidamente”, explica Antoine Ducrocq, director de marketing de Tessan, empresa que ha instalado seis cabinas en el Gers.
El papel de las farmacias
Las farmacias se han convertido en puntos clave dentro de este nuevo modelo de atención. Estas cuentan con cabinas privadas y el equipamiento necesario para realizar consultas remotas, mientras que los farmacéuticos apoyan a los pacientes en la utilización de los dispositivos y administrar los tratamientos. “El farmacéutico acompaña a los pacientes en sus necesidades”, añade Eric Milleret, propietario de la farmacia Lafayette en Auch.
Conectando al paciente con los médicos
En algunos casos, la farmacia sirve como el eslabón que falta en la cadena de atención: fotos de recetas, análisis de laboratorio y renovaciones temporales son parte del proceso que acelera el acceso a medicamentos y tratamientos. “Mi médico era inaccesible, y gracias a la teleconsulta, todo se resolvió en veinte minutos”, comparte Estelle, habitual de esta modalidad.
Eficiencia en un formato breve
El Dr. Weber reconoce que “cinco minutos en una teleconsulta son mucho y poco al mismo tiempo”. La concentración se centra en los síntomas, el examen visual y decisiones rápidas. Algunas patologías requieren más tiempo, mientras que otras son más rápidas de evaluar. Según él, “esto no es una medicina degradada, sino una medicina auxiliar; la teleconsulta no puede abordar casos complejos”.
Consideraciones importantes
Aunque facilita el acceso a la atención médica, la teleconsulta no reemplaza el seguimiento médico personalizado. La anonimidad del paciente, la falta de seguimiento regular y la seguridad de los datos son preocupaciones clave. Los pacientes a menudo son asignados a médicos al azar, y las plataformas de mediación no pueden sustituir la atención personalizada.
Desafíos futuros
Según el barómetro Ifop-Medadom de 2025, solo el 20% de los pacientes considera que es fácil obtener un certificado de incapacidad laboral a través de la teleconsulta, una caída comparativa del 32% respecto al año anterior, lo cual refuerza que su uso sigue siendo estrictamente médico y regulado.





