La transformación digital avanza a pasos agigantados en todo el mundo, y Francia no es la excepción. El 27 de enero de 2026 marcará un hito significativo para las telecomunicaciones en el país, ya que siete comunas del Puy-de-Dôme, incluyendo Marsac-en-Livradois, Arlanc y Saint-Maurice, experimentarán la desactivación del antiguo sistema de telefonía fija basado en cobre. Este cambio implica la eliminación de las líneas de ADSL y la migración de todos los servicios a la fibra óptica, una tecnología más avanzada y eficiente.
Nathalie Dumontet-Coste, responsable de comunicación de Orange, subraya la necesidad de este cambio: “El (cobre) es energívoro, frágil y costoso de mantener”. Comparada con el cobre, la fibra consume cuatro veces menos electricidad y es considerablemente más segura. Esto no solo se traduce en un impacto positivo en el medio ambiente, sino también en una mejora de la calidad del servicio para los usuarios. La migración masiva a la fibra técnica ya está en marcha y abarcará a miles de hogares en los próximos años.
Consecuencias de la inacción
Dentro de esta transición, se estima que 6,136 viviendas en el Puy-de-Dôme son parte del primer grupo a ser migrado, y sorprendentemente, el 99% de ellas ya están preparadas para la fibra. Sin embargo, cerca del 8% de las líneas todavía operan con cobre y aún no han realizado su migración. Los residentes que no actúen, quedarán sin servicio.
La noticia de este cambio no ha sido bien recibida por todos. Jean-Luc, un jubilado de Tallende, expresa su frustración: “Solo tengo un teléfono fijo. Ahora me dicen que debo instalar una caja de fibra. No necesito Internet y eso me costará más”. Hélène, de Mirefleurs, comparte la inquietud: “El técnico va a venir a poner un cable en mi casa, ¡y eso cuesta 150 euros! No tenemos opción”.
A pesar de estas preocupaciones, Orange afirma que existen alternativas para aquellos que solo desean mantener la telefonía fija. “Los que deseen conservar solo el teléfono fijo tendrán una oferta específica, al igual que los precios actuales”, aclara la operadora. Para aquellos en áreas donde la fibra no está aún disponible, hay opciones como el satélite y conexiones a través de 4G y 5G. Estos servicios son especialmente útiles para residencias secundarias o zonas más remotas.
Un futuro con plazos definidos
El proceso de cierre del sistema de cobre se llevará a cabo en diferentes oleadas. Después de 2026, otras 15 comunas del Puy-de-Dôme pasarán a la fibra en 2027 y 94 más en 2028. El fin definitivo del antiguo sistema se espera para enero de 2030, dejando sin opciones de ADSL a la población. “Para entonces, no quedará ninguna línea ADSL en Francia”, señala Orange, enfatizando la magnitud de esta transición.
Lo que muchos podrían considerar una revolución silenciosa, representa un cambio significativo y de gran relevancia para los que aún no han dado el paso hacia la modernidad. “Estamos un poco obligados, nos están empujando”, dice una residente de Arlanc. “Pero si esto evita cortes, como los que sufrimos en verano debido a robos de cables, al final será algo positivo”.
La transición hacia la fibra óptica en el Puy-de-Dôme se presenta como un reto y una oportunidad al mismo tiempo. Los residentes deberán adaptarse a este nuevo escenario, comprendiendo que los beneficios de la fibra pueden superar las dificultades iniciales, y que el futuro de las telecomunicaciones depende de un cambio necesario.
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