
Tras la MHE y la FCO, **una nueva epizootia** afecta a los ganaderos de **bovinos**. Esta enfermedad, que por el momento está contenida en el departamento, ha llevado a la Prefectura y al sector agrícola a tomar **medidas de precaución** muy estrictas.
Cada año, el **mundo agrícola** se enfrenta al reto de las epizootias. Las enfermedades más recientes, como la FCO y la MHE, fueron controladas gracias a tratamientos diversos. Sin embargo, la **Dermatose Nodulaire Contagieuse** es mucho más preocupante. “Cuando se detecta un caso, la única solución es el **sacrificio del ganado**”, afirma Clément Simian, presidente de los **Jóvenes Agricultores 65**, muy activo en esta problemática. “Mantenemos reuniones regulares con la Prefectura”, añade, subrayando así la seriedad del asunto. En Savoie y el Ain, ya se han tenido que sacrificar cientos de **bovinos**. La enfermedad, que se transmite a través de las picaduras de **insectos**, avanza, y se han reportado casos recientes en **Pirineos Orientales**. Sin embargo, por el momento, **Occitanie** permanece al margen. Por ahora…
Medidas de prevención
Las **medidas preventivas** son esenciales. “Desde el sábado pasado, está prohibida la exportación de bovinos hacia la UE y viceversa, así como la entrada de bovinos al territorio. También están suspendidos todos los eventos, como mercados de ganado y ferias, para evitar la propagación del virus”, explica Simian. Esto implica que los animales deben permanecer en sus explotaciones, y los traslados entre ganaderos están prohibidos, excepto los envíos a **mataderos** para mantener la cadena **agroalimentaria**. “No hay alternativa; si hay contaminación, la única solución es sacrificar todo el rebaño”, enfatiza. La **Dermatose Nodulaire Contagieuse** se manifiesta mediante fiebre y debilitamiento rápido del animal, y se propaga de manera veloz sin ser necesariamente detectable de inmediato, ya que su período de incubación es de 28 días. Así, un bovino que ha dado negativo puede volverse positivo días después, esparciendo la enfermedad. Esto subraya la necesidad de sacrificar todo el rebaño, igual que se hace en brotes de **gripe aviar**.
La vacunación ¿Sí, pero…?
Actualmente, en **Occitanie**, solo se están aplicando medidas preventivas de primer nivel, como el aislamiento. ¿Y después? “Si aparecen casos, procederemos al sacrificio del rebaño afectado y a la implementación de una **vacunación** en las explotaciones vecinas”. Pero, ¿por qué no optar por una vacunación masiva como medida preventiva? La respuesta es clara: la vacuna es de tipo “vivo”, lo que prohibiría la exportación o venta de los animales durante varios meses, que es la duración de su efectividad. Por lo tanto, el remedio podría ser peor que la enfermedad. “Sin embargo, si la epizootia se expande, será necesario.” Esto se debe a que, de no actuar, se enfrentará una **matanza masiva**. Nuestros colegas de Savoie han sufrido mucho, tanto a nivel financiero como psicológico. Muchos han decidido no volver a comenzar después de perder su rebaño; es una experiencia muy traumática”, detalla Simian. Aunque la preocupación es palpable, no se debe caer en la **paranoia**. Las medidas de aislamiento están siendo efectivas hasta ahora, lo que es esencial para contener la situación.
La **Cámara de Agricultura** y los servicios de la Prefectura están organizando reuniones informativas para los ganaderos. La primera tendrá lugar el jueves 23 de octubre, y ya hay más de estas programadas. El objetivo es recalcar a los ganaderos la importancia de las medidas de prevención, que han demostrado ser eficaces, al mismo tiempo que brindarles tranquilidad. La mayor preocupación es tener que sacrificar los rebaños, lo cual es un profundo dolor para cualquier ganadero.
La situación actual exige la máxima atención y responsabilidad por parte de todos los actores del sector agrícola. La mejor forma de actuar es asegurar que todos los protocolos de salud y seguridad estén en su lugar. La colaboración entre los ganaderos y las autoridades es crucial para contener la propagación de la enfermedad y salvaguardar el bienestar de los animales y la economía agrícola. Así, con un enfoque proactivo y medidas adecuadas, se puede mitigar el impacto de esta epizootia y proteger el futuro del sector ganadero.




