
Damien Vion ha organizado jornadas de puertas abiertas para dar a conocer su formación sobre **gestos que pueden salvar vidas** en un ambiente distendido, como un aperitivo. Esta actividad busca ser un espacio para “desdramatizar los primeros auxilios”.
Un acercamiento práctico a los primeros auxilios
En un sábado por la tarde soleado, en el acogedor gîte de su pareja en **Pechs-du-Vers**, en el corazón del **Lot**, **Damien Vion** está emocionado por hacer una demostración de su nueva actividad: **formar a las personas en los primeros auxilios** de una manera amena. “Voy a buscar los garrotes, hay kéfir fresco y sobran algunos pasteles”, dice con una sonrisa mientras los participantes comienzan a llegar.
Damien, con una trayectoria impresionante como **marinero bombero en Marsella** y **bombero profesional** durante 17 años en Mónaco, decidió trasladarse al Lot el año pasado buscando un cambio en su vida. Ahora, se está formando para convertirse en **formador de formadores** en primeros auxilios y **salud y seguridad en el trabajo**. Paralelamente, quiere promover estas **sesiones de formación amigables** en torno a los **gestos que salvan**. Su principal objetivo es **hacer que las personas se sientan cómodas** y aumenten su confianza para actuar en situaciones de emergencia.
Un enfoque personalizado en la formación
En esta jornada de puertas abiertas, **Céline**, de 46 años, asiste junto a su hija **Annaëlle**, de 15. “Es fundamental que revisemos estos conocimientos y me parece excelente para mi hija”, dice Céline. A diferencia de otras formaciones más tradicionales que suelen ser largas y requieren diplomas, aquí se fomenta la elección de temas que los participantes consideren más relevantes. “He recopilado todos los temas posibles y pregunté qué querían aprender”, explica Damien, quien se asegura de que todos se sientan involucrados. En esta ocasión, se han elegido **malaise**, **estupor**, **parada cardíaca** y **hemorragia**.
Prácticas efectivas y aprendices activos
Con su material profesional dispuesto entre cojines y paredes de piedra, Damien comienza a explicar cómo manejar una **hemorragia**. Recuerda la vital importancia de la regla de los **3A**: “aprieto, alargo, alerto”. Insiste en la necesidad de atender la herida antes de hacer una llamada de emergencia. “Recordemos que hay que proporcionar mucha información a los servicios de urgencias para que lleguen rápidamente al lugar adecuado”, añade. Los asistentes practican el **vendaje compresivo** y la aplicación de un **garrote**, ya sea de forma profesional o improvisada. “Es genial, se acerca el invierno, vamos a necesitar esas bufandas”, bromea Damien.

Teoría y práctica de manera equilibrada
A medida que se avanza hacia el tema del **estupor**, Damien ofrece una mezcla equilibrada de teoría y práctica. Explica las diferencias entre obstrucción completa y parcial, y entre adultos y niños. Anima a los participantes a ponerse en acción: “¿Quién quiere ser la víctima?”. Céline y Annaëlle se turnan, aplicando técnicas como los **golpes entre los omóplatos** y la **maniobra de Heimlich**. Cuando Annaëlle asume el rol de salvadora, logra obtener el llanto del muñeco que representa a un bebé, señal de que el rescate ha sido exitoso. Todo esto en un ambiente de aprendizaje relajado y divertido.
La experiencia de Damien Vion demuestra que, a través de un enfoque amigable y práctico, las **formaciones en primeros auxilios** pueden hacerse accesibles y efectivas, convirtiendo el miedo en confianza, y animando a los participantes a estar preparados para ayudar en caso de emergencia.



