**Internet** y la **telefonía móvil** han sido restablecidos en varias provincias de **Afganistán**, incluyendo **Kabul**, generando escenas de **alegría** en la capital afganas, 48 horas después de su **corte nacional** decidido por el gobierno talibán. Este restablecimiento es un alivio para muchos, especialmente para aquellos cuya vida diaria depende de las comunicaciones.
“La ciudad está nuevamente viva”, expresó Mohammad Tawab Farooqi, gerente de un restaurante en Kabul, mientras revisaba su **teléfono móvil**. Este regreso a la conectividad ha permitido que muchas personas reanuden sus actividades cotidianas, que habían quedado paralizadas por la falta de comunicación.
La confusión había invadido al país el lunes por la noche, cuando las redes de telefonía móvil e Internet cesaron de funcionar **sin previa advertencia**. Esta desconexión masiva se produjo semanas después de que el gobierno iniciara cortes de **Internet de alta velocidad** en algunas provincias bajo la justificación de prevenir el “vicio”, siguiendo órdenes de Hibatullah Akhundzada, líder supremo de los talibanes. Hasta el momento, el **gobierno talibán** no ha emitido ningún comentario sobre esta interrupción en las telecomunicaciones.
Es importante destacar que esta es la primera vez desde que los talibanes tomaron el control del país en 2021 y establecieron una versión estricta de la **ley islámica** que se producen cortes de comunicación a nivel nacional.
Netblocks, una organización que monitorea la **ciberseguridad** y la gobernanza de Internet, ha afirmado que esta interrupción “parece corresponder a una **interrupción intencionada del servicio**”. La organización indicó que la conectividad había disminuido a solo un 1% de su nivel habitual, lo cual es alarmante para la población, ya que la falta de comunicación impacta distintos aspectos de sus vidas.
Solo minutos antes de la interrupción del lunes, un funcionario del gobierno había advertido a la AFP que la red de **fibra óptica** sería interrumpida, afectando así los servicios de **telefonía móvil** “hasta nuevo aviso”. Esta falta de transparencia y la aversión a dar explicaciones por parte del gobierno causan una gran desconfianza entre la población.
Un “daño considerable”
La mayoría de los negocios se vieron paralizados, afectando particularmente a bancos, oficinas de correo y mercados. Los hospitales se enfrentaron a grandes dificultades al tener que operar sin acceso a los **historiales médicos** de los pacientes. Además, todos los vuelos fueron cancelados el martes en el aeropuerto de Kabul, lo que complicó aún más la situación.
Los afganos se encontraron en la imposibilidad de comunicarse, y la diáspora no pudo enviar los fondos fundamentales a sus familias, muchas de las cuales optaron por no enviar a sus hijos a la escuela debido a la **incertidumbre** generada por esta medida. La falta de educación en un contexto ya precario acentúa la crisis social y económica en el país.
El día martes, las **Naciones Unidas** hicieron un llamado al gobierno talibán para que restablezca inmediatamente la conectividad en todo el país. “La interrupción del acceso ha aislado casi completamente a Afganistán del resto del mundo y representa un daño considerable para el pueblo afgano, amenazando la **estabilidad económica** y agravando una de las peores crisis humanitarias del mundo”, afirmó la **Misión de Asistencia de la ONU** en Afganistán (MANUA).
El 16 de septiembre, durante la primera interrupción de **Internet** en las provincias del norte de Afganistán, el portavoz de la provincia de Balkh, Attaullah Zaid, declaró que la prohibición fue ordenada por el líder talibán. “Esta medida se tomó para prevenir abusos y se implementarán **soluciones alternativas** para satisfacer las necesidades de conectividad en todo el país”, dijo Zaid en redes sociales.
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