
Un **chirurgien urologue** del centro hospitalario de **Niort** ha sido objeto de una **denuncia penal** por **violación** y también es acusado de **maltrato**. El médico, de 60 años y en el cargo desde 2003, ha **negado** todas las acusaciones.
Desenlace en el centro hospitalario
El pasado **25 de septiembre**, durante su comparecencia ante la **cámara disciplinaria** del orden regional de médicos en **Burdeos**, el cirujano afirmó: “No soy un violador, no soy un maltratador”. Esta declaración se produce en un contexto complicado, donde el médico ya está **suspendido** desde julio de este año. La **Agencia Regional de Salud (ARS)** de **Nueva Aquitania** tomó la medida de su suspensión por un periodo de cinco meses a título conservatorio, tras recibir más de una decena de **denuncias** que describían conductas de **violencia extrema** y un comportamiento **agresivo**.
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Acusaciones graves y testimonios impactantes
Durante la audiencia, varios testimonios señalaron lo que los pacientes describieron como experiencias **traumatizantes**. Una mujer de más de 80 años declaró haber sentido “el **sentido de ser violada**” tras un examen vaginal. Otro paciente, un hombre de mediana edad, compartió que sufrió un **tacto rectal extremadamente doloroso** que fue realizado sin su **consentimiento**. Este mismo paciente decidió presentar una denuncia a principios de 2025 por **violación** cometida por alguien que abusó de su **autoridad**.
La denuncia ha dado lugar a una **investigación** que se está llevando a cabo, según información del diario Le Courrier de l’Ouest. El abogado del médico, **Me Caroline Kamkar**,defendió su cliente afirmando que todas las acciones realizadas durante los exámenes médicos eran conformes a la **reglamentación** y siempre en presencia de personal sanitario. Además, enfatizó que la **dolor** es un **síndrome clínico** que a menudo es necesario para el **diagnóstico**.
El cirujano urológico había sido objeto de **alertas** desde 2012, aunque estas se intensificaron en 2023, lo que llevó a la ARS a actuar. Esto plantea serias **interrogantes** sobre el manejo de las quejas por parte de las autoridades de salud.
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La respuesta del cirujano
Durante la audiencia, el cirujano no negó que había tiempo en el que “insistí en ver el estado de la **lesión**”, lo que llevó a que algunos pacientes experimentaran dolor y sangrado. Sin embargo, justificó esta acción al afirmar que algunos de sus pacientes sufren de condiciones como **inflamaciones crónicas** del recto.
Además de los relatos de maltrato y violación, también se ha cuestionado su **comportamiento**. Varios compañeros y pacientes interpusieron **quejas** sobre ciertas actitudes que fueron calificadas de **agresivas, altivas y despectivas**. A esto el cirujano respondió que siempre fue directo en su trato, pero aseguró que siempre mantuvo un comportamiento correcto hacia los pacientes.
Finalmente, con relación a su futuro, el médico ha declarado que el hecho de que su **reputación** haya sido “manchada” le impediría ejercer en el futuro, incluso si se demuestra su **inocencia**. Esta situación es incierta y la decisión de la **cámara de médicos** se espera para el próximo 2 de octubre.
La comunidad médica y los pacientes se encuentran en un estado de alerta respecto a este caso. Las acusaciones son muy graves y, de ser ciertas, representan un serio quebrantamiento de la ética médica. Se necesita una revisión detallada de las prácticas y protocolos en los hospitales para asegurar que se garantice la seguridad y el bienestar de los pacientes. Este incidente también pone de manifiesto la importancia de escuchar y reaccionar adecuadamente ante las quejas de los pacientes para evitar situaciones similares en el futuro.



