En la actualidad, **los costos de vida para los estudiantes** han aumentado considerablemente, obligando a muchos a replantearse su enfoque respecto a la financiación de sus estudios. Según un informe reciente de la **FAGE**, se estima que cada estudiante que no vive con sus padres debe afrontar un gasto promedio de **3,227 euros** para cubrir los costos de regreso a la universidad. A esto, se suman aproximadamente **1,000 euros** mensuales en gastos corrientes, lo que equivale a un total de **8,000 euros anuales** para aquellos estudiantes no beneficiarios de becas.
¿Job o crédito estudiantil?
Con el aumento de los **costos de matrícula** en instituciones privadas, recurrir al **crédito estudiantil** se presenta como una solución casi inevitable. Sin embargo, para los estudiantes universitarios que enfrentan tarifas de inscripción bastante más accesibles, surge la pregunta: ¿es mejor aceptar un trabajo a tiempo parcial mientras se estudia o optar por un préstamo? Aunque a simple vista la respuesta podría parecer sencilla, la realidad es más compleja.
Anne-Laure Frischlander-Jacobson, economista y docente en la Universidad de Dauphine, así como fundadora de la plataforma de inversión Evvest, advierte sobre los riesgos de esta elección. Ella señala que, si bien las **ofertas bancarias** son atractivas —con tasas de interés de menos del **1%** para los préstamos estudiantiles—, el hacer un préstamo para cubrir los gastos diarios no es una buena inversión desde un punto de vista financiero. Frischlander argumenta que, dado que este tipo de préstamos no se destina a la adquisición de activos, el estudiante termina por endeudarse sin obtener nada tangible a cambio.
“Comprometerse con una deuda antes de siquiera iniciar en el mercado laboral no es lo ideal”, sostiene Frischlander. Resalta la importancia de **minimizar el endeudamiento** y nunca aceptar préstamos a tasas de interés elevadas, que pueden ascender a **15 o 20%** en créditos de consumo, lo que representa una **mala decisión financiera**.
«Una rentrée bon marché»
En relación a este tema, se publicará un número especial de rentrée en **Le Parisien** el 24 de septiembre. Dentro de este número se abordarán opciones para hacer una **vuelta a clases** más económica, orientando a estudiantes y padres sobre cómo gestionar sus recursos de forma más efectiva.
Como se puede observar, la gestión de los recursos financieros durante la etapa de estudios puede ser un tema complicado. Los estudiantes enfrentan una variedad de decisiones que pueden influir significativamente en su bienestar financiero a largo plazo. Por lo tanto, es crucial que estén informados sobre las opciones disponibles, ya sea solicitando un trabajo o considerando la posibilidad de un crédito estudiantil. Priorizar una educación financiera adecuada puede llevar a decisiones más sabias, permitiendo así que los estudiantes se concentren en sus estudios en lugar de en la carga financiera que puedan acumular.
