El debate sobre la **fiscalidad** en Francia ha cobrado fuerza con la propuesta de una **taxa Zucman**, que ha generado reacciones encontradas en el ámbito empresarial. Nicolas Dufourcq, director de **Bpifrance**, la banca pública de inversión francesa, ha expresado su oposición a esta idea, considerándola como un enfoque ineficaz y carente de sentido.
Durante una **entrevista** en RMC, Dufourcq destacó que esta propuesta busca imponer un **gravamen** del 2% anual sobre los contribuyentes con fortunas superiores a los 100 millones de euros. Según él, esta medida es **absurda** y probablemente no se implementará. “Los empresarios están preocupados”, afirmó, “han dedicado su vida a construir sus empresas y de repente se les dice que se les quitará un porcentaje de su riqueza cada año”. Su preocupación es clara: “¿Por qué no subir el impuesto al 3% o 4%?”, cuestionó, evidenciando su incredulidad ante lo que considera medidas **irrazonables**.
Dufourcq argumenta que la **taxa Zucman** podría crear un escenario donde las personas terminen pagando sus impuestos “en papel”, es decir, mediante acciones de las empresas que poseen. Esto lo lleva a una conclusión alarmante: “Mañana podría tener el 2% del capital de **LVMH** (propietario del Parisien-Aujourd’hui en France), y en 20 años podría poseer el 20%”, advirtiendo que esta perspectiva es “delirante” y comparándola a un sistema **comunista**. Su descontento es evidente: “¿Cómo se puede proponer esto en Francia?”, se indigna.
Estas declaraciones han sido recibidas con interés y preocupación en el sector empresarial, ya que Dufourcq también expresó que en lugar de impuestos elevados, los emprendedores deberían ser **apoyados**. “Ellos tiran de la economía francesa, deberíamos respaldarlos en vez de decirles que les quitarán un porcentaje de su fortuna”, subrayó. Aseguró que incluso si se expropiara la totalidad de la fortuna del magnate **Bernard Arnault**, esto solo financiaría diez meses de seguro sanitario, advirtiendo que después de eso “ya no habría más Arnault.” “No hay ningún tesoro escondido”, concluyó, añadiendo que esta propuesta solo busca **histerizar** el debate político.
« No es más que **jalousie** »
Dufourcq profundizó en la naturaleza de esta propuesta, describiéndola como una **historia pura de **jalousie** a la francesa, una especie de odio hacia los ricos, quienes son vistos como la nueva nobleza. Recordó que muchos de estos empresarios, como **François Pinault** o **Xavier Niel**, provienen de entornos humildes y han tenido éxito gracias a su trabajo arduo. “Son la sociedad francesa que ha logrado avanzar, deberíamos erigirles estatuas”, opinó.
El CEO de Bpifrance no ignora que existen **fortunas** que se manejan en las empresas, pero enfatiza que estas son solo una parte de un problema mayor: “Hay muchos franceses que también pasan sus gastos personales como gastos de empresa”, hizo notar, señalando que esto es algo común, especialmente cuando se observa el número de personas que piden los recibos en restaurantes para que les sean reembolsados. Es decir, el sistema tiene sus **fallas**, pero la solución propuesta podría ser peor.
A medida que la discusión sobre la **taxa Zucman** continúa, se espera que más voces se unan a este debate, no solo dentro del sector empresarial, sino también desde el ámbito político y social. Las repercusiones de tal medida podrían sentar un **precedente** no solo en Francia, sino en otros países que consideran medidas similares en sus sistemas fiscales. La idea de gravar las grandes fortunas con medidas aún más severas podría abrir un **nuevo horizonte** para la discusión sobre la equidad fiscal y la responsabilidad social de los más afluentes.

